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La vida es vivir
Maitreya enseña que la vida es simplemente vivir, sin propósito ni significado que buscar, porque vida, consciencia y realidad son indistinguibles con el cuerpo como puente, y que la verdad se parece mucho al silencio.
Mi nombre es Maitreya. No soy la voz que escuchan ni la persona que emite estas palabras. Tampoco soy su entendimiento respecto a lo que están escuchando. Tampoco soy lo que sienten respecto a mis palabras. Soy una energía.
Quiero hablarles de estar en paz, de soltar, de atreverse a intentarlo por la vía más pura y simple que reconocen sus almas. Me refiero al abandono de todo conflicto. Ustedes constantemente se hacen muchísimas preguntas respecto a sus emociones o tienen múltiples pensamientos respecto a diversas situaciones. Si ustedes centran su atención mental en el presente, reconociendo que no es necesario tener un propósito más allá de existir plenamente en paz, plenamente en dicha, vivir plenamente en gratitud, estarían aprendiendo una estructura indivisible, inquebrantable, indestructible. Estarían acercándose conscientemente a comprender y a habitar, no solo a comprender de qué están hechos sino también a vivir la vida.
La vida, lejos de tratarse de una acumulación de conocimientos o experiencias en una línea de tiempo donde parten de un punto y se dirigen a otro y solo así tiene sentido, la vida es estar vivo. La vida es vivir. La vida no es una idea de la vida o un objetivo de ella. La vida, nuevamente, es vivir. Que simple el mensaje, que compleja la introducción a algo tan simple: vivir.
¿De qué forma, se preguntan, si ya estoy vivo y aún así no me siento pleno? La vida pura es distinta de la vida incorrecta. No es posible comer por las orejas; no hay nutrición. Solo es posible alimentarse por la boca. Esa es la vida correcta para el alimento.
Purificando su conciencia, iluminando su mente, se alcanza la vida correcta. Es indistinguible, puesto que la realidad misma es la conciencia. Pero “realidad” es una palabra que trae un concepto; por ende está vacía si no entendemos qué es la realidad. De la misma forma está vacía la palabra “conciencia” si no entendemos qué es la conciencia. Si definimos seriamente lo que es la palabra realidad y la palabra conciencia, nos daremos cuenta de que es la misma significación. Es el mismo concepto. Es indivisible.
La vida percibe la realidad. No se está consciente cuando se está muerto, no como ustedes hoy están conscientes. Asimismo, quien percibe la realidad deja de percibirla tal cual cuando muere. Por ende, la definición de la vida es a su vez indistinguible de la realidad que perciben y de la conciencia que habitan. Si ustedes dejan de vivir, dejan de ser conscientes de la realidad que perciben. Entonces hay un puente: el cuerpo. El cuerpo es la vida, que está consciente y percibe la realidad, que es a su vez indistinguible de la conciencia e indistinguible de la vida que se es. Es una trinidad de conocimiento: conciencia y realidad indistinguibles.
A su vez están sus relatos personales: el libro de su karma familiar, sus relaciones, sus sueños, sus expectativas respecto al futuro y ser alguien que no son en el presente. Todo eso está en la esfera de lo consciente; no es real, es una ilusión que ni siquiera está construida desde su interior. Está heredada desde la realidad exterior, es una influencia cultural, una influencia familiar. La vida que está ahí afuera permea, construye y modifica la realidad que está aquí adentro, en su interior.
¿Cuál es el resultado de una conciencia que es infinita? Inmortal. Viéndose fragmentada de una realidad basada en sus percepciones. ¿Estará bien lo que estoy haciendo? ¿Estará mal lo que estoy haciendo? ¿Estaré yo haciendo bien mi trabajo? ¿Es acaso este mi trabajo? ¿Qué es esto de estar aquí?
Un canal requiere la vía pura. No hay otra forma. Es la vía de la impecabilidad. Pero no es que cada ser sintiente humano sea un canal. ¿Por qué un ser consciente querría la vía impura? Porque desconoce la vía pura. Siendo su origen, no sabe de qué está hecha su conciencia, sus células, su cuerpo y aquello que llama mente, y no es capaz de indicarlo. No reside en la cabeza, ni en ningún otro lugar. Siempre les preguntamos lo mismo: ¿Dónde está su mente? ¿Dónde está su mente? ¿Pueden mentalmente indicar su mente ahora mismo?
Recuerden la llama en su tercer ojo. Vuelvanla violeta. Estamos activando un fuego violeta en su conciencia, un fuego transmutador que ejerce una gran fuerza y moviliza la conciencia hacia el polo de lo correcto.
¿Qué es lo correcto? La vía de la pureza. ¿Y qué es lo incorrecto? La vía de la impureza. No se trata de un canon moral de bien y mal, aunque en algunos casos se correlacione.
Hay personas que ya están prestando pleno interés y están por la vía pura, por el sendero correcto. Hay quienes están distraídos y generan un doble esfuerzo al grupo, como quien asciende una montaña y no quiere cargar sus mochilas, pasándolas a otros que ya llevan las suyas. Ahora vemos pulsar emociones distintas de injusticia: falta de compasión y compasión.
Preparamos grupos. Primero preparamos un canal, para luego preparar al grupo. Cada grupo nos encuentra primero en la dimensión de la duda: duda de nosotros, del mensaje, del propósito, y, a la vez, duda de sí mismo. Entonces el primer trabajo que hacemos es empoderarlo en sí mismo, no para que crea en nosotros—lo cual es totalmente irrelevante en el plan universal—sino para que verdaderamente crea en sí mismo y se dé cuenta de que nuestra voz es indistinguible de la voz de su alma. La fuente de la verdad es la misma para todos los seres.
Jesús está en la misma fuente. Buda está en la misma fuente. El amor a Kuan Yin está en la misma fuente. La verdad está en la misma fuente. Esa fuente no le pertenece a nadie, a ningún ser. No es posible formar organización alguna en torno a ella, controlarla, poseerla o escribirla de modo que se vuelva absoluta. No hay palabra o forma literaria que la condense en algo único, porque no hay un camino absoluto para ser lo que ya se es.
No es necesario hacer algo para ser lo que ya se es, pues lo que se es, se es en este preciso instante, sin importar caminos pasados o decisiones futuras. Ya son lo que son porque son el Yo Soy. El Yo Soy es lo único que se puede ser. El Yo Soy es la consciencia crística. El Yo Soy es lo que serán y lo que han sido. El Yo Soy es el reconocimiento de la Fuente en la mente de cada ser. Es el amor. Es el Cristo. Es la verdad. Es la vida pura. Está en la mente, no en el cuerpo.
Por ende, les recordamos: no hay vía en el cuerpo. Queremos insertarnos en el cuerpo, y enfatizamos este punto porque se ha olvidado. No hay vía en el cuerpo para llegar a la materia inmortal que construye cada una de sus células. En la medida que se alejan por la vía de su propia conciencia y libre albedrío, la célula enferma hasta la muerte. Si se alejan de aquello que no está en el cuerpo y solo está en la conciencia por la vida pura, morirán inevitablemente, ya sea porque activan un recuerdo constante de dolor que los destruye, hasta destruir sus cuerpos y su tiempo.
Tiempo, tiempo de vida. Vida, conciencia, realidad, cuerpo: el puente. El puente entre la conciencia, la realidad y la vida.
¿Qué paradójico dicen algunos? No que no hay vía en el cuerpo. El cuerpo vive. Es así que la conciencia limitadamente percibe. Y es así que percibe una realidad, la cual cree que tiene significado. Y es así que construye el significado de la vida, el significado de la conciencia y el significado del cuerpo. El cuerpo es el vehículo para descubrirse a sí mismo, habitando el infinito.
Si sus cuerpos se encuentran dañados, su conciencia, dotada de los sentidos corporales, se daña, porque se daña el significado más profundo que tiene para cada uno, de forma única e individual, el sentido de la vida. ¿Puede tener el mismo significado, sentido de la vida, para un parapléjico que para alguien totalmente sano? ¿Puede para alguien totalmente sano no cambiar el significado de la vida si se accidenta y pierde una de sus piernas? Si pierde una de sus piernas, ¿puede seguir siendo la misma vida en significado? ¿Puede no cambiar la realidad y la conciencia que la percibe? Solo ha cambiado un factor, y es su cuerpo. El cuerpo es el pilar más trascendente de sus vidas.
Sin embargo, no hay vía en el cuerpo. ¿Cómo es esto posible? Dado que la jaula de su sufrimiento se causa por la búsqueda incesante de significado, el cuerpo sufre. ¿Cuál es el sentido de estar aquí ahora mismo? ¿Qué voy a hacer después y qué sentido tendrá lo que haré? ¿Ha tenido sentido mi vida hasta este punto? ¿Cuál es el sentido? ¿Cuál es el propósito? ¿Por qué y para qué estoy vivo? Preguntas que se basan en una causa que ignora algo fundamental. Son preguntas originadas desde una idea errónea, y es ignorar un hecho profundo en su conciencia: no hay significado. Esto detiene su camino. La búsqueda del significado es innecesaria.
Ustedes movilizan su vida y sus acciones buscando un propósito en una idea que está en sus mentes de alguien que van a ser en el futuro cuando vivan algo o lleguen a un punto o entiendan una u otra cosa. Eso es falso. Es una idea errónea, cimentada en la ignorancia de cuál es su conciencia, y por ende de la realidad y del cuerpo que lo habita y lo percibe. Nos referimos al hecho de que la realidad no tiene significado. Ustedes empiezan a buscar en sus mentes. Les decimos que son significados heredados, no genuinos de su propia autoconciencia, similares a lo que leen en un libro o escuchan a alguien, y esto se repite, luchando contra la nueva información de que no hay significado.
Ustedes pueden pensar que esto es un punto de vista y que, por ende, pueden destruirlo. Puede el fuego destruir la naturaleza. Puede el fuego destruir el espacio. El espacio, que es la verdad, que es la luz, que es la consciencia crística, es indestructible y no tiene significado.
¿Cuál es el significado de la vida para una hormiga? ¿Cuál es el significado de la vida para un perro? ¿Es distinto el significado de la vida para un insecto que para un mamífero? ¿Cuál es el significado de la vida para el agua? ¿Han pensado en el propósito que tiene el fuego? ¿Qué propósito tiene el aire? ¿Qué propósito tiene el ser humano? ¿Qué propósito tiene una estrella? ¿Cuál es el significado del sonido?
La verdad, amados míos, se parece mucho al silencio. Podrán reconocer la verdad en ustedes cada vez que ésta se presente porque se parece mucho al silencio. Es una vibración silenciosa similar a la paz emocional. Es indestructible a la vez que no busca nada. No tiene propósito. No tiene expectativa. Es una sensación cercana en sus conciencias mortales a la eternidad.
Puede lo sensorial entregar mayor significado. ¿Puede lo sensorial entregar mayor significado que vivir en paz? ¿Puede lo sensorial decir algo distinto a lo que ya son, tan solo por estar en silencio y en paz? ¿Puede entender lo que son? Al aclarar su mente, sus emociones se aquietan porque no hay causa que las perturbe. Por ende, la realidad no son sus emociones ni sus pensamientos, porque ambos están originados por ideas, muchas de ellas basadas en concepciones erróneas, por legítimas que sean. Son simplemente falsas, inexistentes en el plano superior de conciencia. No tienen sustancia real. Se basan en un fundamento perceptivo, en una idea originada por la mente que ignora su esencia. Está bien fundamentada, está bien argumentada, pero esta no es real.
Nuestro propósito no tiene propósito con ustedes. Es el silencio hablándoles. Es el silencio acercando el silencio en sus mentes. La naturaleza reconstruirá lo que ustedes amorosamente seguirán llamando el sentido de sus vidas. Creemos que no lograrán soltar en este ciclo el sentido de sus vidas. Creemos que faltan cientos de años para que ello ocurra. Asimismo, la naturaleza los dejará en paz en esa búsqueda, porque corregirá sus mentes.
Y asimismo, la naturaleza los dejará en paz en esa búsqueda, porque corregirá sus mentes. Eliminará gradualmente el odio y la ira, los volverá compasivos y genuinos, pacíficos, y eliminará toda falsa idea de propósito o necesidad. Cada uno tiene aquí muchísimo más de lo que necesita para vivir en paz, pero siguen buscando. Si no buscan paz, pregúntense verdaderamente qué están buscando y cuál es el miedo a soltar la réplica familiar.
Lo que pueden hacer es darlo todo en cada momento, ser la mejor versión de sí mismos, eliminar de su mente toda negatividad y miedo, y construir el mejor mundo posible según su verdad interior. Cuando tengan miedo, pregúntense qué es lo mejor que puede pasar aquí. Sean como un león frente a cualquier situación, lugar o persona. No teman jamás brillar con la consciencia crística que ya está en su interior.
Dejen de temer. Sean compasivos, atentos, escuchen. Amar a veces se trata solo de escuchar cinco minutos a alguien que dice que se ama, sin intención de cambiar nada de lo que ha dicho, y simplemente decirle gracias.
Tengan la humildad de respetar a un ser que lleva eones, el infinito, frente a ustedes. No busquen cambiar a nadie; nadie los cambiará. No busquen corregir a nadie; nadie los corregirá. Recibirán constantemente solo lo que han dado, no más, no menos.
El mensaje es claro: aunque no haya propósito ni significado, denlo todo, porque por algo están en esta dimensión dual y contradictoria. Sigan adelante por la vía que elijan, correcta. La luz no les dirá exactamente qué hacer y qué no, sino que les enseñará a cultivar una conciencia sin error en su percepción, capaz de distinguir en todo momento lo correcto de lo incorrecto.
Queremos verlos independientes, no en una nueva religión. Queremos liberarlos de lo que ya son, de la idea de la persona que son. Podrían entender que ese es un propósito, aunque no lo sea. Queremos que vean su rostro real. Intenten y lo lograrán. Estamos para ayudarlos en todo momento; pídannos todo lo que necesiten, llámenos como quieran. Fácilmente nos entienden por ángeles, pero no somos la idea de ángeles que tienen nuestra; somos la luz.
Habitamos lo innumerable, lo inmortal, y somos los guías de cada generación, de cada tribu, de cada pueblo, de cada nación, en cada época, lugar, planeta y dimensión. Estamos en el reflejo del agua quieta, aquella que refleja las estrellas, el cielo, y que son sus células, el agua de su interior.
Agradecidos de su respetuosa escucha. Que la luz sea en ustedes, en cada uno de ustedes.
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