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Jerarquía Divina
Describe las esferas de la jerarquía divina desde la fuente incognoscible hasta las consciencias encarnadas, ubicando a la Gran Hermandad Blanca en la cuarta esfera y a la humanidad en proceso de ascensión crística.
Nuestra Gran Logia Blanca, está compuesta por muchos grados de seres espirituales en el vasto universo infinito. El gran arcano y maestro Jesús, por ejemplo, ha tenido diversas encarnaciones en diferentes dimensiones y galaxias donde ha servido al Gran Plan Cósmico de la Luz. Son muchos los lugares en los que el Avatar maestro, Cristo Jesús, que ustedes conocen, ha llevado a cabo esta labor. Todos nosotros, sus guías, la Gran Hermandad Blanca, los Maestros Ascendidos, Ángeles, Serafines y Elohims, nos regimos principalmente por los siguientes mandatos divinos de enseñanza: “El Yo Soy”, “la luz”, “la inmortalidad” y “la trinidad”. Estos son nuestros 4 pilares fundamentales de enseñanza galáctica en todo el universo. Donde el camino que indicamos es el amor y la trascendencia de la consciencia para el regreso a la fuente desde donde todo es, ha sido y será.
Nuestra enseñanza para ustedes en esta era es que logren cultivar el estudio, la práctica, el servicio y la devoción. Donde en paralelo les ayudaremos a liberarse de todo el sufrimiento y el peso kármico en sus vidas. Nosotros somos fácilmente identificables, porque esos son nuestros sellos, operamos desde la luz. Desde allí vamos construyendo y guiando según la evolución de cada ser, en cada lugar y en cada tiempo. Nosotros les estamos asistiendo incluso en sus vidas pasadas en estos momentos. Vemos todo el complejo entramado kármico multidimensional que está afectando sus diversas líneas de tiempo.
En cuanto a una jerarquía divina fácilmente comprensible, desde lo más sutil a lo más denso, luego de la incognoscible fuente divina de luz, vienen aquellas entidades similares a arquitectos de la ilusión. Dios o la fuente, se encontraría en la primera esfera de manifestación. Luego en la segunda esfera, siendo lo más alto en la escala divina antes de Dios, existen seres que nunca han encarnado y nunca encarnarán. No forman parte del ciclo evolutivo de reencarnación kármica. Son consciencias masivas y eternas. Similares a plasmas lumínicos, donde cada parte de ellos contiene toda su esencia, no pudiendo llegar a ser definidos. Ellos son los grandes hacedores universales. Creadores del tiempo, la materia y el espacio en muchas ocasiones. Son en algunos casos universos que respiran. En algunas regiones del universo se les considera el Dios único en sí mismo, sin embargo, no lo son. Por majestuosas y divinas que sean sus eternas e inconmensurables presencias. Ciertamente no les es posible imaginar el tipo de ser/no ser, que les estamos mencionando. No es nada similar a un ser individualizado o que puedan verdaderamente llegar a imaginar.
Luego en la tercera esfera vienen los seres que ya son individualidades y que a su vez forman parte de una consciencia colmena. Grandes arquitectos universales que ya pueden ser recién mencionados en por ejemplo, lo que para ustedes podría ser una veintidosava dimensión de consciencia. Universos inmateriales donde sus creaciones son similares a geometrías. Siendo similares sus “vidas” a seres geométricos. Estos seres son del más alto orden divino y son también los guardianes de la vida y el cosmos. Sin ellos nuestra presencia aquí no sería posible y la de ustedes tampoco.
Después estamos nosotros en la cuarta esfera, lo que llaman la Gran Hermandad Blanca. Somos seres sin forma que habitamos en la región de lo infinito de la mente cósmica. Somos esencias inmortales que ya hemos trascendido todos los reinos físicos. Nosotros ahora seguimos evolucionando en las regiones espirituales por servicio. Nuestra evolución, siendo nuestra dimensión eterna, difiere en grado a su comprensión lineal de avance o retroceso espiritual. Para nosotros su término evolución hace referencia a servir, a perpetuar el plan infinito. Este plan no es similar a una planificación lógica hecha por ustedes. No hay una intención u objetivo más que la vida misma en su natural curso evolutivo. Similar a contemplar un río que baja desde la montaña en paz y cuidar simplemente a que ningún niño caiga y se ahogue en él. Los seres ascendidos somos almas que han trascendido la rueda de reencarnaciones. Provenimos de distintas zonas de la galaxia de la Vía Láctea y del universo físico, compuesto por infinitas galaxias de dimensiones inconmensurables y tamaños que son difíciles de imaginar. No tenemos forma biológica alguna y nuestra forma espiritual es igual a la de un Sol que emana pulsos de luz plasmática.
Seguidamente viene una quinta esfera, que es tanto etérea como biológica. La biológica está encarnada en universos similares al suyo y es de muy alto grado espiritual, semejante a ser dioses para ustedes. También están los seres divinos etéricos, similares a dioses sin cuerpos físicos, pero con forma y se mueven tanto en dimensiones físicas como no físicas. Ambos tipos de seres, de los cuales hay una vasta variedad de razas en cada tipo, físico y etérico, pueden teletransportarse mediante el uso de su consciencia y cuentan con todos los grados de habilidades mágicas consideradas por ustedes, conocidas y desconocidas para su hermosa imaginación. Las razas biológicas que forman parte del camino de la luz en esta quinta esfera de jerarquía divina, habitan en distintos planetas, de distintos sistemas solares, de distintas galaxias en estos momentos. Lo mismo sucede con seres inmateriales en esta cuarta esfera divina, solo que en universos inmanifiestos, donde la noción de: tiempo, espacio, dimensión, lugar o distancia se disuelven gradualmente según el grado vibratorio de cada dimensión divina. Ambos tipos de seres, son lo que podríamos llamar “imaginadores”. Gracias a ellos, ustedes pueden habitar destinos y construir realidades desde su mente. Su labor es inconmensurablemente divina y perfecta.
Prosigue la sexta esfera, donde ya puede nombrarse una Federación Galáctica de la Luz. Una organización independiente de seres constituida por pleyadianos, liranos, arcturianos, sirianos y su humanidad, por nombrar solo a sus vecinos más cercanos en el brazo de Sagitario en su galaxia, donde habitan unas 300 mil especies de conciencias similares a las mencionadas. La sexta esfera manifiesta todo tipo de seres en universos únicamente físicos. Son seres de alto nivel evolutivo de consciencia. Lideran y construyen voluntades en los planetas donde habitan, son creadores de caminos espirituales, maestros en el ciclo de encarnación, siendo luz donde están y recibiendo nuestra plena asistencia y nutrición constante. En esta esfera se encuentran las conciencias encarnadas que están en proceso de ascensión crística.
Por último, sin ser la última esfera, y no formando parte de la jerarquía divina, cabe mencionar que se encuentran todas las conciencias que están encarnadas en los universos físicos y que han decidido por libre albedrío o destino kármico de sus planetas, seguir caminos de oscuridad, negación, odio y sufrimiento. Estos seres aumentan su vibración en la medida que la sexta esfera se mantiene estoica y siempre en servicio, ya que es desde aquí, donde se genera la mayor cantidad de transmigración de almas hacia la luz. Es este uno de nuestros principales focos de trabajo con todos ustedes. Cada enseñanza difiere según el grado evolutivo de cada planeta en el que se encuentra, tanto la consciencia colectiva como el alma personal de cada ser encarnado.
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