Ver todas sus canalizaciones →
Una civilización astrológica
La espiritualidad humana es en todo el planeta un mito astrológico y solar de estructura milenaria que aún no ha vivido su revolución colectiva, y cuyo único puente de ascensión es la consciencia crística.
“Ustedes están despertando al hecho de que son una civilización solar.” - Serapis Bey.
Su cosmovisión espiritual en su planeta tiene por origen distintas fuentes, similares a distintos árboles de conocimientos, que en su conjunto forman el bosque de su sabiduría. Una de ellas es la revelación divina, que es el origen de sus principales textos sagrados. Estos textos han sido el origen a su vez de sus principales religiones. Otra fuente de sabiduría es la de sus profetas, maestros, mesías e iluminados.
Otra fuente, sobre la cual se construyó la mayor parte de su civilización antigua, pero que, sin embargo, sigue rigiendo hasta el día de hoy de forma indirecta, es la cosmovisión del cielo. Refiriéndose específicamente al conocimiento relacionado con las estrellas; estableciendo desde ellas y sus movimientos en el cielo: deidades, historias, rituales, símbolos, templos, etc.
El Sol, la Luna y los planetas (Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno), mencionados en la antigüedad como los 'siete regentes' o 'siete gobernantes', están representados en su semana, en el sagrado candelabro, las siete serpientes, las siete esferas del cielo, entre otros. A estos se suman Sirio, las Pléyades, Orión, la Cruz del Sur, etc. Según cada hemisferio y lugar teniendo más o menos importancia, y dependiendo de la visibilidad desde sus cielos, fue que, cada cultura dio más o menos importancia a una u otra estrella o constelación, según el nivel de indicador que daba principalmente para sus Solsticios y Equinoccios. Tal es el caso de sus constelaciones: Tauro, Leo, Escorpio y Acuario; con sus estrellas alfas: Aldebarán, Regulus, Antares y Fomalhaut, respectivamente.
A todo lo anterior se suman las constelaciones zodiacales no mencionadas, y todas las demás constelaciones que no forman parte del Zodiaco, es decir, de la eclíptica, la línea imaginaria celeste por donde transitan los 'siete gobernantes' (El Sol, la Luna y los cinco planetas). Siendo hoy considerados más planetas que en su antigüedad. Todos estos aspectos con sus consecuentes simbologías y confusión lingüística, transformación cultural según invasiones, fusiones religiosas, adaptaciones, pérdidas de conocimiento, ignorancia, cambios en la cosmovisión religiosa, y definiciones astrológicas y astronómicas que han vivido, son, en síntesis, las fuentes desde donde su espiritualidad se basa en todo el planeta.
De las historias que han inventado según su creatividad humana, tal arte galáctico divino, ustedes crean las formas de cada constelación. Dividiendo el cielo de forma geométrica y matemática, organizando con esto el tiempo en la Tierra. Es así, que dan nacimiento a los calendarios solares, lunares, planetarios y galácticos según las escalas de su percepción y mediciones, creando ciclos de transformación que son capaces de observar por deducción, revelación y ciencia empírica. Así mismo, crean historias para sus estrellas y constelaciones, relacionadas principalmente a sus solsticios y equinoccios, desde los cuales crean sus arquetipos divinos para sus “devas”, los seres de luz que observan.
Es así, que sus estrellas son sus divinidades primarias, siendo el Sol, la luz, la principal fuente de toda la creación de su universo físico. Cada historia creada por ustedes con su creatividad divina forma ahora un arquetipo religioso, que es gradualmente adaptado en sus diferentes culturas y religiones, donde ahora ustedes pasan a fusionar el arquetipo celeste con el profeta o maestro espiritual. No logran con el tiempo distinguir entre la historia astrológica y la historia real de la persona.
Es de esta forma que gradualmente van instaurando una religión solar en toda la tierra, sin siquiera incluso hoy ser conscientes de ello. Les decimos que siempre han adorado a la luz y al Sol, porque son efectivamente la fuente de toda la creación. Siendo el amor el pulso vibratorio primigenio que subdivide la matriz energética y da estructura a la materia. El pulso de amor es el pulso de la vida; por el contrario, el odio es el pulso de la muerte. Ambos aspectos vibratorios duales son, a su vez, la base para la comprensión de toda su medicina, incluyendo los tratamientos botánicos o químicos equivalentes. Son las fuerzas de amor y odio con lo que deben lidiar para combatir sus enfermedades.
Es necesario que comprendan que el amor infinito del “Gran Padre” ha sido subdividido en muchos aspectos para su comprensión. Cada uno de estos aspectos es visto por muchos de ustedes por dioses distintos, siendo siempre el mismo único “Gran Dios”, el “Gran Espíritu”; donde en prácticamente en todos los casos, existe una dualidad: luz y oscuridad que emana de un “Gran Todo”, un “Dios Único” o “Fuente Primordial”.
Como ya bien se les ha mencionado, cada planeta, cada ser vivo, tiene su propio “deva espiritual”. Esto es una consciencia que es una inteligencia divina, capaz de poder transmitir información a ustedes de forma telepática, y la cual, tiene una naturaleza según sus propias condiciones de manifestación; así mismo, afecta al universo en el que habitan. Es por esto que aquellas vibraciones del “deva espiritual” de un planeta físico, afectan a sus líneas de tiempo y no solo a las modificaciones físicas medioambientales en su planeta Tierra.
Ambos aspectos de modificación, tanto físico como espiritual, tienen relación con distintos niveles de lo que ustedes hoy denominan “campo toroidal”; el cual, es una esfera con infinitas subdivisiones vibratorias que afectan al espacio, el tiempo, la gravedad, la materia, y, por supuesto, sus consciencias. Es así que sus antiguos sabios, lejos de estar locos o ser ignorantes, sabían leer aquellas emanaciones del “deva espiritual” del planeta físico que observaban en el cielo, teniendo comunicación directa que muchos de ellos lograron mantener durante toda su vida. Ayudando, guiando y nutriendo así a sus pueblos de la sabiduría de los mundos espirituales y físicos según cada tiempo y cultura.
Ustedes hoy como humanidad se encuentran atrapados en la esfera mental. Atrapados en una ilusión cognitiva y psicológica movilizada por sus fuerzas emocionales, sexuales y egoicas relacionadas a la acumulación de conocimiento. Ustedes solo creen que avanzan porque desarrollan tecnología o acumulan nueva información. Sin embargo, se encuentran estancados a nivel evolutivo según la escala espiritual, porque no logran trascender su esfera mental o material. Es por esto por lo que sus guías les estamos apoyando, trayéndoles la claridad necesaria para recordarles que una vez hayan logrado armar el puzle, el enigma de su humanidad, su conocimiento y su sabiduría volverán a renacer estando vivos. Será similar a haber encontrado el agua en el desierto, porque habrán logrado comprender una vez vencido el veneno de la ignorancia, que es el amor el único y verdadero camino. Es lo único necesario y lo único que necesitarán para, desde aquel centro de fuerza infinita, movilizar su consciencia crística a sus esferas mental y material.
En este sentido, su esfera espiritual no ha vivido una “revolución”. Tomar plantas, ir a retiros, utilizar simbología o escuchar canalizaciones no establece una revolución espiritual. Porque, aunque sus niveles de información han aumentado respecto a lo que tenían antes de iniciar un sendero espiritual, estos a su vez tienen la misma estructura milenaria sin haber ninguna modificación en ello. Siguen teniendo la misma estructura psicológica espiritual que sus ancestros desde hace milenios. Donde llegar a preguntarse “¿Hay más?” para muchos de ustedes es incluso un nivel de herejía.
Ustedes siguen con miedo, siguen adorando deidades planetarias ahora vueltas en distintos niveles de arquetipos; siguen dualizando la divinidad, entre el bien y el mal; siguen hablando de libre albedrío, de maestros, de textos espirituales, de prácticas espirituales, rituales y culturas. Les decimos, ustedes tienen la misma estructura espiritual que su antigüedad más remota. Aún no han vivido su revolución espiritual. A nivel personal ustedes están haciendo grandes transformaciones. Sin embargo, a nivel colectivo esto no es así. Y cuando aquello haya sucedido, lo cual es tan solo una posibilidad más de su libre albedrío, entonces ustedes se habrán podido liberar de sí mismos y de su karma planetario.
Sumado a las influencias astrológicas y las revelaciones divinas, se encuentra un tercer aspecto que también forma una parte fundamental de sus cosmovisiones espirituales. Los cuales, aún se encuentran a su vez dividiendo a su planeta entre lo cierto y lo falso. Nos referimos a lo relacionado a su génesis histórico. Las historias de su creación desde el fin del mundo, la gran inundación, los sobrevivientes, los iniciadores en las diversas culturas, sus islas hundidas, las heroicas navegaciones de los miles de personas que se salvaron tras el gran diluvio, las historias de las personas que fueron avisadas por los ángeles antes de que sucediera el cataclismo, y las reacciones en sus diversos pueblos al estos contarles lo que sucedería en su mundo. Nos referimos a todo lo relacionado al “mito de la creación”. El cual, claramente, no es un mito sino una memoria olvidada y confundida.
En último término está su “génesis universal”, la cual versa de cómo fue creada la vida misma desde “La Fuente”, que mediante el sonido, emana un arquetipo geométrico y comienza a dar vida y forma a todo su universo.
“La Verdad” es una sola, es similar a sus matemáticas… no importa dónde estudie hoy un ser humano matemáticas en el mundo, siempre aprenderá las mismas matemáticas; no importa el idioma de estudio, siempre serán matemáticas. Lo mismo pasa con la música, la química o la escritura. Cada una de las artes y ciencias mencionadas, si bien tienen elementos únicos según cada cultura o enfoque, tiene un mismo núcleo universal: el conocimiento, lo que las hace ciertas universalmente. Sin embargo, esto no ocurre en sus religiones, las cuales han sido las “organizaciones de la verdad espiritual”. Si bien el centro universal de prácticamente todas las religiones es el amor, el respeto y la unidad; las historias en relación a la creación del mundo, el universo y su cosmovisión, son ampliamente distintas en su mayoría. ¿Por qué?, ¿por qué han decidido que siga siendo así cuando no es diferente, por ejemplo, de las matemáticas? Es aquí cuando les decimos que siguen sin haber modificado su cosmos espiritual, siguen con la misma estructura milenaria. Perciben jerarquía, división, poder, miedo, absolutismo, en su polo negativo por mencionar solo algunos aspectos. ¿Cuándo liberarán a su planeta espiritualmente? Los dejamos con esa pregunta.
Viven con miedo. Les han amenazado los mismos que han erigido iglesias. Sus profetas fueron profetas del amor pero sus palabras fueron tergiversadas, mal traducidas y deliberadamente eliminadas con tal de generar un relato de control. Habiéndose transmitido un conocimiento con intención de ejercer poder, más no de liberación.
Son pájaros libres, así que no actúen como gallinas cuando no lo son. Vuelen alto y vean la verdad por sí mismos. Temen liberarse y caer en las “manos de los falsos profetas”. Les decimos, el amor es el camino. No hay más falso profeta que quien los aleja de su propio poder espiritual inalienable a la misma condición de ser hijos de Dios. La consciencia crística es la claridad ante la oscuridad. Invoquen a la divinidad tal como ustedes la sientan. No hay manual, no hay método o protocolo, religión o camino para ser lo que ya se es, ha sido y será. No sean soldados, sean libertarios. Vivan sin miedo y abran su cielo, que es su mente, a comprender las verdades más profundas de su alma que es inmortal.
Ustedes miran un cielo único. Es decir, sólo desde la perspectiva de su planeta, existen las constelaciones que ustedes mencionan y perciben en el cielo. No existen por ejemplo vistas desde la zona de Arcturus, Sirio, las Pléyades o Alfa Centauri. Porque desde cada zona del universo, distintas todas a la vuestra, cada cielo es único, cada cielo es distinto. Cada planeta tiene su propio mapa estelar. No hay tal cosa como un “Zodiaco” en las Pléyades o como los “siete gobernantes” vistos desde el cielo de Júpiter o Plutón. Por lo que su gran sueño humano, su gran ilusión, es su cosmovisión espiritual, basada en su propia y única percepción del cielo principalmente. Solo ustedes pueden escribir la historia espiritual de su planeta porque solo en su planeta es legítima desde la percepción que ustedes viven.
Esto no quiere decir que no hayan sido asistidos por seres de luz o Dios en su pasado o incluso ahora mismo. Esto no quiere decir que Dios no exista, al contrario, todo esto que narramos y nosotros mismos, la gran hermandad blanca, somos su divina eterna manifestación. Esto tampoco quiere decir que la magia y la espiritualidad no existan. Solo les estamos diciendo que cuando han sido “advertidos” de que esta época sería el tiempo de su gran despertar, se ha hecho referencia a todo esto en gran parte.
Más que cualquier otro tipo de “avance” material o intelectual, nos hemos referido a la esfera espiritual. Porque es en esta esfera desde donde se genera el movimiento en las otras dos restantes. “Lo que sucede en el cielo sucede en la tierra.” Ustedes se están dando cuenta recién a gran escala, de los menos a los más, con las consecuentes fases de resistencia y transformación que implica vivirlo para ustedes, que el “viejito pascuero” (Santa Claus) no existe. Sin embargo, la navidad es igualmente maravillosa, el amor es lo más importante y el maestro Jesús sí existió, independiente de que sea un mito astrológico para ustedes el hecho de que celebren su nacimiento el 25 de diciembre.
Es posible incluso que para la gran mayoría, todavía esto, no sea aceptado, entendido o integrado. Y es a toda esta compleja red emocional, mágica y de inconsciente colectivo a transformar que nos hemos estado refiriendo con su “revolución espiritual”. Vean toda la simbología espiritual que habita en cada una de sus ciudades, casas y templos, y entenderán la profundidad de lo que les estamos hablando. Su espiritualidad se basa en un mito astrológico en todo el mundo. Su puente de ascensión espiritual sigue siendo su consciencia crística, porque no hay nada más que el amor para ello. Volver a la fuente de la cual todo proviene.
La luz, el amor y la verdad, serán sus armas ante la ignorancia, confusión y maldad que existe en su planeta. Recuerden que están despertando a una realidad mayor. No se queden en la esfera de la fantasía astral o de seguir alimentando día a día una cultura basada en el placer y la distracción. Aún no han utilizado siquiera el 10% de su infinita capacidad. En esta época comenzarán a dejar de mirar la “verdad” desde sus ombligos y comenzarán a verla como lo que son: una estrella más en el infinito y vasto universo, el “huevo dorado” de la creación.
Explora la biblioteca completa
62 canalizaciones de los Maestros Ascendidos con buscador, glosario y audio.
Abrir en la biblioteca interactiva →