Camino Blanco

Camino Blanco · Biblioteca

El Cuerpo Solar

Manifiesta tu alma en la tierra

“Mi cosecha será una conciencia crística y un cuerpo solar.”

— Benjamin Sandoval

Parte I · El Despertar
Introducción

Este es el comienzo de un viaje de transformación sin retorno. Uno que nos impulsa a eliminar los hábitos tóxicos de nuestras vidas y a crear los que realmente necesitamos para tener una vida manifestando nuestro máximo potencial. Es momento de pasar al "cómo crearlos" y salir de la fase "por qué", "cuáles" y "para qué". Es el instante de pasar a la acción. Si estás leyendo esto es porque ya estás preparado. Puede que pienses que no, sin embargo, Dios trabaja de formas misteriosas y por alguna razón, como decía el poeta Rumi: "lo que buscas, te busca."

Ahora es el momento de pasar a la acción. Crearlos en la práctica mientras se recorre el camino. Se trata de aumentar la energía vital que se estará manifestando en la realidad. De cultivar una conciencia crística, materializar nuestros cuerpos solares. Aquellos diseños mentales y físicos divinos que están ocultos por nuestros hábitos negativos. Es iluminar la oscuridad. Es un camino que implica generar nuevos hábitos saludables, la compasión, la gratitud, el amor incondicional, la renuncia, la aceptación y el desarrollo de virtudes del alma que ahora manifestaremos en la tierra.

Pero todo esto podría parecerte una "fantasía new age" si no comprendes la dimensión práctica y el sacrificio que conlleva. Antes de poder tomar conciencia y comprender que estamos viviendo un sendero de autorrealización espiritual, debemos comprender una primera dimensión terrenal y práctica que guarda relación directa con nuestros hábitos. La iluminación no es una fantasía mental, es la máxima manifestación de nuestro ser solar en la tierra. Solar porque somos un fuego espiritual hecho carne. Es comprender que lo que hacemos día a día en nuestras vidas es la réplica ancestral de una información que el alma busca trascender. Su propósito, sus causas y qué efectos nos están generando deben entenderse, sí. Sin embargo, mucho más importante es trascenderlos, transformarlos. La dimensión de la comprensión es donde la gran mayoría de la humanidad se encuentra y cree que eso es el "despertar". Despertar es solo el primer paso, para luego salir de la prisión de la "ilusión".

Es en todo este camino de iluminación que nos encontramos con el desafío de "tener" que transformar nuestros hábitos. Es el núcleo de la transformación y de la medicina. Los médicos de Harvard hoy no escriben libros de química, escriben libros de hábitos saludables. ¿Por qué? Porque llevan años de estudios y escuchando a miles de pacientes. Lo comprendieron. Simplemente comprendieron que la biología es más poderosa que las creencias. Que tenemos algo que llamamos "telómeros" que tienen el potencial de rejuvenecernos literalmente y revertir las enfermedades. Quienes no lo entienden aún siguen discutiendo sus detalles. Mientras que la gran mayoría ya despierta, ya comprendemos que mientras el mundo transforma su paradigma, la vida continúa y el conocimiento del cuerpo es real cuando se está viviendo y no solo cuando se está comprendiendo. Los médicos ya se dieron cuenta de que los argumentos sobre la carne y la anemia eran erróneos. Estaban mal enfocados. Ya entendieron que no se trata del hecho de comer carne, sino de cambiar la fuente de los nutrientes, donde, por ejemplo, el cacao es el rey del magnesio y el hierro, ampliamente superior a las entrañas de cualquier tipo de animal. Los médicos se dieron cuenta de que la diabetes, causada principalmente por el consumo de carne a nivel mundial, al igual que las adicciones y la obesidad, encontró una respuesta real y poderosa por encima de los medicamentos en el tratamiento con el ayuno asistido. La medicina ya lo comprendió. Porque el verdadero doctor busca curar al enfermo y hay muchos doctores despiertos buscando transformar al mundo en un lugar mejor.

La ciencia y todo su conocimiento ya han dirigido su atención principalmente hacia los hábitos. El hábito es más poderoso que la química farmacéutica. ¡Y es económicamente gratis! Aunque requiere una tremenda fuerza de voluntad. Ha llegado el momento de pasar a la acción y salir de la mente. Ha llegado el momento de nuestra transformación.

Serán las cosechas de nuestro día a día las que nos mantendrán vivos, abundantes y en paz ante cualquier tormenta. Los detalles, los pequeños detalles y la mejora continua. La creación de nuevos hábitos o el fortalecimiento de estos es algo que debe hacerse gradualmente para que sea permanente y no una dieta de moda. Si lo hacemos de manera radical, perderán el valor del esfuerzo y no viviremos la transformación de nuestra identidad de manera consciente. Solo habrá sido una experiencia dopamínica temporal, pero no la verdadera transformación que nuestra alma necesita. Por esto existe una curva de aprendizaje que es necesario comprender para no fracasar en el intento. No basta con comprender "qué" está generando la causa y "qué" es necesario hacer para cambiarla. Hace falta entender cómo hacerlo y qué se vive para lograrlo. Por ende, es algo que solo el caminante del camino puede enseñar y no una investigación o teoría mental. Es el reflejo de un ejemplo. Por lo tanto, nosotros, al transformarnos, estaremos transformando el mundo que nos rodea.

El cuerpo solar es un enfoque práctico y metodológico con respecto a comprender la curva de aprendizaje de los nuevos hábitos y crearlos definitivamente. Mantenerlos vivos y qué fases encontraremos a medida que aumentemos la energía vital. El objetivo no es solo el cumplimiento de las metas personales, sino también el descubrimiento profundo del propósito de nuestro ser.

Para que la transformación ocurra de manera permanente en nosotros, debe ser gradual y constante. Se necesita voluntad, determinación, fe en uno mismo, autocompasión, disciplina y mucha paciencia. Habrá altibajos y de eso se trata. Será difícil, pero habrá valido la pena en todos los sentidos. Ya es más difícil día a día, solo que nos hemos acostumbrado a una vida mediocre y creemos que eso es lo que implica vivir. Una nueva realidad nos espera. No te confundas pensando que ser agradecido es mantenerse en la medi

ocridad. Eso te mantiene en la crítica y la negatividad. Te mantiene siendo leal inconscientemente a la mediocridad de quienes te rodean. "Por no ser desagradecido". Libérate mentalmente de quienes te rodean para que tu alma tome posesión de tu cuerpo conscientemente. Ha llegado el momento de ser estoicos. Enfrentar la tormenta. Ser una montaña frente a un huracán.

Es hora de comenzar con nuestro renacimiento. Es una decisión, es nuestro libre albedrío.

¿Te unes a esta transformación?

Tú puedes, tú eres capaz de lograr tu transformación. Sin embargo, antes de llevar a cabo lo que suele llamarse el "reinicio", porque conlleva a reiniciar una nueva vida, lo que en mis otros libros he llamado el "renacimiento", debes saber que sufrirás. Que te costará, que no será fácil muchas veces. Que querrás renunciar, que te enojarás contigo mismo, que no sabrás a veces ver la salida estando en pleno laberinto. Sentirás que no avanzas, que no encuentras el sentido. Que no sirve lo que estás haciendo. Comenzarás a vivir un bucle sin sentido y autoboicot. Y esta es la razón por la que la mayoría de las personas no avanza, porque no comprende que hay una fase de resistencia inicial que viene después de las primeras semanas de comenzar, donde durante las primeras semanas se ve una cosecha de los primeros días y es donde la gente suele decir que "ya lo logró", pero que sin embargo al cabo de la sexta semana en adelante podríamos decir, la gran mayoría vive un efecto pendular, un rebote, una caída, una fase de resistencia como me gusta llamar. Es en esta fase de resistencia que la mayoría de la gente abandona, porque dice que el método no les funciona para ellos, que no lo lograron, que no tenían el tiempo, que no… que no… que no… mentiras que se van volviendo verdades. Y verdades mal comprendidas por falta de conocimiento. Todo esto ocurre por no entender que existe una curva de aprendizaje, donde está implícita la resistencia en ella. La resistencia, que para muchos es el fracaso y los lleva a una y otra vez a reiniciar sin éxito. Es porque no logran comprender que tienen que atravesar primero la fase de resistencia que se encuentra naturalmente en la curva de aprendizaje.

La fase de resistencia es la abstinencia, bioquímicamente hablando, de lo que le sucederá a tu cuerpo al empezar a cambiar los hábitos que durante años y décadas incluso, has vivido para obtener rápidamente la dopamina. Por lo tanto, al hablar de transformación, estamos hablando de que al reiniciar, primero vivirás una fase de restauración, de regeneración. En todos los sentidos. La cual te llevará a un estado de abstinencia real, no metafórica. Me gustaría ser bastante claro en este aspecto. Porque es la razón principal por la que la mayoría de los métodos, técnicas, prácticas y terapias fallan a largo plazo. Porque no comprenden que el cerebro es adicto a la dopamina y que, al igual que con una fuerte medicación, no se debe eliminar de un día para otro, lo mismo ocurre con las adicciones que se han convertido en los hábitos negativos que ahora se buscan modificar. Hay que ir de menos a más. Ir de menos a más en todos los sentidos hará que tu transformación pueda tener éxito a largo plazo. Que dure años y décadas, viviendo cada fase de aumento en tu energía vital. Y no te quedes solo con la primera etapa de ella, donde solo verás aspectos relacionados con tu sanación, pero no con tu verdadera magia como ser humano universal.

Para esto es importante tener metas, pero aún más claro, el propósito. Y entender que existe una curva de aprendizaje, donde encontrarás la resistencia de la dopamina. Esto te llevará a vivir momentos de fatiga, estrés, enojo, resistencia a la práctica, negación y rechazo a tu transformación. Debes seguir… y para ello necesitarás una motivación para lograrlo. Encuéntrala. Está en ti. Este libro te ayudará a encontrarla. Necesitarás en este viaje un objetivo claro con el cual debes tener determinación. Constancia y autodisciplina, algo que obtendrás poco a poco, viendo los beneficios a corto plazo. Así tu cerebro comprenderá que está obteniendo algo mejor que antes. Y te ayudará, porque estarás obteniendo dopamina. Los efectos a largo plazo no los verás hasta, como bien dice la palabra, a largo plazo. Por lo tanto, lo que te motivará durante los primeros tres meses cruciales para la formación de tus nuevos hábitos serán los beneficios a corto plazo. Mantente día a día, menos será más. Más lento será mejor. Estás creando una vida, no llegando a una meta. No estás solo, no estás sola, pide ayuda y se te brindará. Estás transformando vidas, movilizando eones de tiempo kármico. Sal a trotar, medita, escribe y cambia tu alimentación. Con eso tienes suficiente para que todo lo demás en tu vida se desarrolle de manera pacífica y natural.

La busqueda del placer

Nuestro mayor obstáculo es la búsqueda de placer inmediato. Hemos acostumbrado a nuestro cerebro a recibirlo sin ningún esfuerzo. Todo nuestro complejo sistema de aprendizaje neuronal está basado en la recompensa de dopamina, lo cual se traduce en recibir gratificación, placer, cuando aprendemos algo. Es lo que nos moviliza a aprender. Sin la dopamina no aprenderíamos porque simplemente no tendríamos un estímulo para hacerlo. Es el terrón de azúcar para el perro que está siendo adiestrado. Cada vez que el perro realiza el truco, recibe azúcar, recibe dopamina. Hasta que aprende a realizarlo perfectamente con tal de recibir la gratificación. Nuestro cerebro funciona exactamente de la misma forma. Con la diferencia de que ha aprendido a obtener el azúcar sin siquiera realizar el truco, y ese es nuestro gran problema a la hora de construir un nuevo hábito. Las tenemos todas fáciles dichas en simple. Internet nos regala la dopamina, la comida, Netflix, los videojuegos, y vivimos bajo hiperestímulos basados en la lógica de aumentar artificialmente los niveles de dopamina con tal de obtenerlos o seguir consumiéndolos. Entonces la idea de crear nuevos hábitos simplemente asusta al cerebro, porque lo pone en una situación de tener que salir de su cómoda zona de confort y se pregunta: ¿Para qué necesito hacer tal cosa si ya obtengo la misma recompensa sin ningún sacrificio? Algo a lo que no estamos en absoluto acostumbrados a hacer bajo la lógica de la cultura de la dopamina gratis y sin esfuerzo. Obtener placer inmediato suena más atractivo para el cerebro que obtener el mismo placer teniendo que realizar un mayor esfuerzo. Entonces tenemos que el problema radica en la lógica del cerebro por no comprender el beneficio real que conlleva crear un nuevo hábito.

No vivimos en una cultura de alto rendimiento, donde se busca generar atletas de élite, grandes artistas, personas realmente sobresalientes en las diversas áreas del quehacer humano. Decimos culturalmente que eso es lo que realmente queremos formar en las personas a través de la educación, las instituciones o los gobiernos. Sin embargo, eso no es cierto. Simplemente no es cierto porque las mismas personas que están detrás de esos programas de educación, en su gran mayoría, son gente realmente mediocre que cree que el alto rendimiento se basa en educar desde la palabra y no desde el ejemplo. La mayoría de las personas que lideran procesos de transformación ni siquiera ha logrado cambiar con éxito sus hábitos alimenticios. Con esto me refiero a que la bata no hace al médico.

En síntesis, tenemos una sociedad basada en una filosofía de las ideas y no una sociedad basada en la práctica. Es distinto pensar en realizar algo, soñarlo, que realmente manifestarlo con perseverancia y determinación férrea. De lo contrario, no tendríamos la sociedad con la mayor obesidad en la historia humana, la mayor tasa de enfermedades por tabaco, alcoholismo, drogadicción o tasa de deserción escolar o suicidio. Hay algo que está realmente mal en nuestra sociedad y gran parte de ello creo que es el trauma social e infantil familiar, la poca espiritualidad y la nula conciencia de la importancia de los hábitos saludables. Entre ellos el deporte, la alimentación, la lectura y la meditación por solo nombrar algunos.

En nuestra sociedad se busca más tener dinero y cumplir ciertos objetivos que verdaderamente cultivar seres humanos altamente desarrollados a nivel de carácter, resiliencia, voluntad, disciplina y con la capacidad de creer en sí mismos, para desde allí lograr volcar su amor hacia la humanidad. Hace falta visión, sobran palabras, sobran ideas y falta determinación. Hace falta propósito. Muchas metas, ningún propósito. Muchos sueños y poca acción. Son muy pocas las personas que logran manifestar sus sueños y creo que en su mayoría se debe a la falta de determinación, planificación y fuerza de voluntad con sus proyectos de vida. El mantra "conformate con lo que te tocó y renuncia a tus sueños" parece ser el himno nacional de nuestra generación. Mientras que paradójicamente en las redes sociales se ve un aire de altos ideales y de creencias positivas que impulsan la manifestación de los sueños.

Sin embargo, a la hora de pasar a la práctica, el 90% y quizás más, falla. Falla porque dice no tener las herramientas, porque dice no saber hacerlo, porque dice no tener el tiempo o porque sus circunstancias no se lo permitieron. A lo cual yo respondo, eso es falta de propósito. Eso es falta de voluntad. Eso es falta de determinación. Todas las grandes personas que alguna vez en su vida han logrado algo para el beneficio de la humanidad han atravesado el mismo infierno para lograrlo. Muchos y muchas de ellos tuvieron todo en contra. Algunos no tuvieron los recursos, no contaron con ningún apoyo, no tenían el tiempo, no tenían ni siquiera el conocimiento o las herramientas. Estaban solos y hasta algunos, incluso con grandes discapacidades físicas. Sin embargo, su voluntad fue mayor que todo eso. Su fuerza espiritual fue capaz de trascender todos los límites que su alma había decidido vivir, y salieron adelante, demostrando que eran capaces, demostrándonos que es posible y lograron sus sueños, donde algunos, al realizar sus sueños, simplemente transformaron el mundo con su genialidad.

Pero nosotros nos vemos lejos de aquellas grandes mentes, nos han enseñado a pensar pobre, a ser pobres, a ser mediocres, a exigir lo mínimo a la vida, cuando la vida es infinita en esencia. Es necesario cambiar la perspectiva de las cosas. Es necesario cambiar el enfoque, cambiar la mentalidad, cambiar nuestro destino. Es posible, claro que lo es. Si lo haces, simplemente habrás sido uno más en los anales de la historia que ha sido capaz de lograrlo. ¡Y créeme que eres capaz de lograrlo! Porque estás hecho del mismo material de las estrellas que iluminan el cielo. Estás hecho del mismo material de los sueños y de los grandes de la historia.

Eres una greda viva. Tu cerebro lo es. Tus genes lo son. Tu mente lo es. ¿Qué estás esperando para transformarte en tu mejor versión? ¿Qué estás esperando para dejar de escuchar a quienes te rodean y comenzar a escuchar la voz de tu propia alma que tiene todas las claves para liberarte de todos tus males y entregarte todos tus dones? ¿Qué estás esperando para liberarte de ti mismo?

Podrías estar toda la vida planeando y soñando con tus metas. Sin embargo, así jamás se cumplirán. Tienes que sudar por tus sueños, tienes que hacerlos realidad. Tienes que salir a por ellos y luchar por tu vida. Manifestar conscientemente y con la fuerza de los mares aquello que dices tanto deseas. Te diré algo, mientes. Mientes cuando dices que quieres algo con fuerza. Mientes porque cuando quieres algo realmente con fuerza, lo logras. Lo cumples. Lo manifiestas tal cual habías imaginado. Te estás mintiendo y de paso a todos los que te rodean. Deja de mentirte y transfórmate en tu mejor versión.

No será fácil el camino, sin embargo, será el más enriquecedor que podrías navegar jamás. Porque será tu propio destino, tu propio camino, tu propia libertad. Será tu alma caminando en tu cuerpo mortal. Será Dios encarnado en ti, siendo el reflejo mismo de la inteligencia divina manifestándose en tu cuerpo que es el vehículo de tu alma.

1% de talento, 99% de sudor. Haz que valga la pena respirar el aire que cientos de millones de personas hubiesen dado lo que fuese por vivir con tus comodidades y tener tan solo la oportunidad de estar vivos. Haz que tu vida valga la pena. Haz que tu vida tenga sentido. Haz que tu vida sea el ejemplo de miles. Te lo repito… ¡Tú puedes! Eres el reflejo del alma inmortal en la tierra. Suda tus sueños. Súdalos con sentido, gota a gota, con propósito, con visión, con alma, con fuerza y determinación. Vive el deseo cumplido. Vive como si ya estuvieran realizados y lo estarán. Cree en que es posible y sucederá. No importa lo que imagines que deseas manifestar en tu vida. Confía en que es posible y lo será. Vívelo como si ya estuviese hecho. No dudes de que sucederá.

Recuerda la ley de vibración, somos nuestros pensamientos, somos nuestras acciones. Aquello que somos atraemos, no tan solo lo que pensamos. Lo que pensamos es atraído con un mínimo de fuerza en relación a la vibración que somos porque creemos serlo con fuerza. Porque lo hemos repetido muchas veces y porque hemos puesto toda nuestra emoción en ello. Nuestra emoción y la fuerza de la repetición ha terminado por crear una identidad interna que manifiesta con fuerza en el universo una manifestación de indudable materialización en nuestra realidad.

Tarde o temprano, la manifestación de tu deseo se realizará. Viviendo como un deseo cumplido, sintiéndolo realizado. Soñando con tu manifestación, deseándola y viviéndola como si estuviese ya hecha realidad. Atraemos aquello que somos. Vuélvete aquello que deseas vivir. Vívelo antes de que se manifieste y se manifestará con más fuerza aún. Hazlo real, no esperes a que las circunstancias sean favorables para vivir tus sueños.

¿No tienes sueños? Entonces vuélvete un servidor del plan cósmico. Entrega tu vida al servicio de un plan mayor de tu alma. Y créeme, tu alma sabrá mejor que ninguna otra mente mortal, todo lo que es necesario manifestar para ti en específico. Confía… confía en la misma energía que mantiene girando los planetas, las galaxias y que permite que nuestras células se reproduzcan segundo a segundo sin que ninguno de nosotros tenga ningún control sobre ello. Comprende que lo que funciona en el universo, no está bajo nuestro control. Está bajo el control de una inteligencia divina, la misma que nos mantiene con vida y que sabe perfectamente quiénes somos, antes de siquiera darnos cuenta de que estamos vivos. Confía en esa energía, que eres tú, que soy yo, que es aquello que llamamos Dios. Confía en esa vibración divina, en aquella inteligencia superior a todas las inteligencias y que es aquellas mismas a su vez. Confía… confía y recuerda tu chispa divina que enciende el fuego eterno de tu alma, de tu espíritu.

Confía verdaderamente en aquello que no seremos capaces de comprender jamás. Pide la manifestación de tus sueños y vívelos como un deseo cumplido y estos se cumplirán. Se manifestarán como el amanecer, el cual no dudas que no surgirá a la mañana siguiente. Tu deseo tiene que estar envuelto en un sentimiento de certeza. No de duda. Si sientes duda, se manifestará la duda, se quebrará tu manifestación como un vidrio siendo impactado por una piedra. Tienes que volverlo sólido, impenetrable. Tu mente debe ser fuerte y certera. El sentimiento no debe dudar y vívelo desde la plena aceptación de que ya está realizado. De la misma forma que sabes que el Sol saldrá todos los días. Transforma tus hábitos, adiestra tu mente, conoce tus debilidades y enfócate en ir mejorando día a día con constancia en tu práctica. Verás los frutos y dirás victorioso: ¡¡Pude hacerlo!!

Claro que puedes lograrlo, claro que eres capaz. Imagina que tienes un proyecto el cual requiere dinero para ser ejecutado. Pues ponte a trabajar como el dinero ya estuviese. Diseña, planifica, mentalízate y trabaja arduamente hasta llegar al límite del momento donde tienes que gastar el primer dólar. Te aseguro por la fuerza de los mil mares que ese dólar aparecerá en tu vida. Te aseguro que la magia que sostiene la vida no te dejará solo, no te abandonará jamás. No si eres tú quien está al mando de tu propia vida. No si eres tú, el alma que ha decidido nacer para vivir su máximo potencial y entregar toda tu sabiduría al mundo quien lo necesita. Aparecerá. Confía en ello. Vive como si ya tuvieses el dinero y el dinero aparecerá. Necesitas confiar. Y para confiar en el universo, primero tendrás que aprender a confiar en ti. Pues la confianza que puedas tener en el universo, será la misma confianza que replicará de la que tienes hacia ti mismo. Y la confianza que te tienes a ti mismo, es la misma confianza que tus padres tenían hacia ti. Así que te diré una sola cosa… si tus padres no confiaron en ti, sinceramente lo lamento. Sin embargo, ya eres un adulto a estas alturas y eres capaz de transformar tu realidad. Confía en ti. Perdona a tus padres y sigue adelante. Cree en ti con la fuerza de una montaña frente a una tormenta. Cree… y se manifestará. Tú puedes lograrlo.

Parte II · El Sendero Elemental
La repetición y la vibración

“Teme a no intentarlo.” – Maitreya.

Las acciones de las vidas pasadas han generado en cada persona un karma positivo y un karma negativo. Los que se manifiestan en el presente de cada encarnación en forma de repetición. Repeticiones que se manifiestan ahora en forma de impresiones inconscientes y hábitos. Siendo estos la principal causa de la vibración en una persona y por ende los principales responsables del nivel de percepción de la realidad. Vibración que además está definiendo la manifestación de la realidad. Es así que aumentando la energía vital, es posible aumentar el nivel vibratorio de la realidad manifestada y su percepción.

El sendero elemental

“La naturaleza está viva, hay consciencia, medicina y fuerza en cada elemento.” – Hilarion.

Para el aumento de nuestra energía vital se sugieren las siguientes prácticas, las cuales cada una tiene relación con una fuerza de manifestación.

2 – Fuego

Aspecto: Manifestación

Práctica: Transmutación mental. Visualización de sellos y geometrías.

Cuerpo: Astral

4 – Agua

Aspecto: Emociones

Práctica: Escritura terapéutica. Uso de mayéutica con ho'oponopono.

Cuerpo: Emocional

5 – Tierra

Aspecto: Cuerpo

Práctica: Ayuno, alimentación consciente. Ejercicio y movimiento físico.

Cuerpo: Físico

“El objetivo de las prácticas es la manifestación del cuerpo solar en la tierra.” – Seraphis Bey.

La práctica del sendero elemental, una vez transformadas las prácticas en hábitos, cuál es el objetivo, irán gradualmente aumentando la energía vital de los 4 cuerpos inferiores. Estos son: el cuerpo físico, mental, emocional y astral. Ligados todos a la dimensión mortal, es decir de la encarnación actual. Lo que se busca aquí es que la consciencia mortal, manifestada en esos 4 aspectos, suba de vibración, llegando a tomar consciencia de su consciencia inmortal, logrando manifestar así, un cuerpo solar en la tierra.

6 virtudes espirituales

“No temas, sanaré cada herida de tu ser.” – Maitreya.

En la medida que se va aumentando la energía vital, se va realizando una resignificación emocional, sanación y purificación de los 4 cuerpos, van surgiendo algunas virtudes. 6 de ellas son:

TRASCENDENCIA: Esto equivale a hablar de renuncia, aceptación y visión de unidad. Se integra la muerte en la consciencia y se percibe la realidad de forma temporal, con la consecuencia disminución del apego a la forma y lo material. Aumenta la dicha al soltar, al ir volviéndose trascendente.

SERVICIO: En la medida que se avanza en el camino hacia la autorrealización espiritual, se va generando una cosecha fruto de las mismas acciones realizadas. Esa cosecha sumado a la consciencia de unidad, generan un sentimiento de servicio y dar desinteresado a la humanidad. Es una manifestación del amor hacia la misma. El servicio es a su vez, causa para la purificación del karma negativo.

PUREZA: la consciencia crística al ir surgiendo en la persona, va transformando la percepción y la vida en un caminar puro, basado en el amor, la certeza espiritual y la coherencia divina. Similar a un cristal, siendo la consciencia, que antes estaba contaminada y ahora no lo está.

MAESTRÍA: la maestría equivale a la coherencia entre la mente y el cuerpo, entre las emociones y las intenciones. Donde en todas las dimensiones de la persona hay coherencia. La coherencia es el arma del maestro. Es la sublimación entre lo inmanifiesto y lo manifestado. Si hay coherencia, hay maestría, de lo contrario hay confusión, caos y dolor.

COMPASIÓN: Esto se traduce por un amor a todo lo existente y un saber ponerse en los zapatos del otro. El gradual amor propio comienza a manifestarse hacia todo lo demás. La violencia aquí es reemplazada por la compasión y la acción consciente. Surge la claridad para neutralizar las fuerzas de la oscuridad desde el amor, la fuerza de la compasión.

UNIDAD: Fruto de la gradual eliminación del juicio en la percepción la visión de la unidad va eliminando la fragmentación en la percepción. Aumenta la consciencia del “Yo Soy” desde la repetición de su decreto. En esta virtud surge la sanación en la consciencia de la causa principal del sufrimiento, la ilusión de la separación que provoca el deseo. La virtud de la unidad es la sanación del ego.

4 fases de consciencia

“Despreocúpate de todo lo que te preocupa.” – Maitreya.

En paralelo al desarrollo de virtudes, van surgiendo de forma paralela 4 fases que tienen relación con el aumento de la energía vital.

FASE DE SANACIÓN: Es un primer reconocimiento de las fuerzas que originan la salud y la enfermedad. Es el inicio del sendero. En esta fase la persona se vuelve consciente de que está herida y comienza un proceso de autosanación. Este proceso sin retorno derivará en la comprensión profunda de su herida, su trauma, autoindagará en la naturaleza de sus creencias inconscientes, los patrones de conducta en su árbol familiar, los paradigmas que ha integrado y que se han reproducido en la historia que hoy forman parte del inconsciente colectivo y su inconsciente personal. Paradigmas energéticos, biológicos, sociales, espirituales, familiares, laborales, sexuales, amorosos y del conocimiento en general. Se cuestionara todo en esta fase. Es aquí donde se vive con más fuerza la fase de resistencia al cambio con la creación de los nuevos hábitos.

FASE DE NEUTRALIZACIÓN: Durante la fase de neutralización la persona comienza a dejar de perder energía, porque ahora genera más de lo que pierde fruto de su trauma por medio de la ansiedad, depresión, estrés o creencias limitantes. Su comportamiento errático continúa, su autoboicot también, y su ciclo kármico sigue su curso, sin embargo, ahora tiene más energía para compensar cada pérdida. No importa que retroceda 3 pasos, está avanzando 5 y así gradualmente ascendiendo…Esto nuevamente se hace posible gracias a las prácticas. Las vibraciones de odio y negatividad asociadas a un karma destructivo, se ven ahora neutralizadas. Existen, sin embargo ya no te derriban.

FASE DE MANIFESTACIÓN: En esta fase la persona ya cuenta con suficiente energía vital para manifestar a través de su intención. Esta manifestación puede ser hecha utilizando decretos mentales o bien una visualización. Ahora no solo se comienza a ser realmente consciente del potencial vibratorio que tiene la mente respecto a la realidad, sino que también se va tomando consciencia respecto a lo inconsciente. Es posible aquí comenzar a atisbar un puente ahora más claro y legible entre lo inconsciente y lo consciente. Los eventos que ahora vivimos en la realidad física ya no son atribuibles a una serie de eventos casuales donde no tenemos ninguna injerencia o dominio, si no que podemos ahora influir sobre algunos de ellos y también percibir una sagrada sincronicidad entre los eventos que ocurren entre lo inconsciente y lo consciente. Nos volvemos partícipes de la sincronización, pudiendo adelantarnos a los sucesos antes de que estos se manifiesten en la fisicalidad, sin aún poder modificar la realidad material misma.

FASE DE MATERIALIZACIÓN: Esta fase también puede ser entendida por la fase mágica. Aquí es donde todo lo anterior se integra de forma acumulativa, se aplica y se obtienen los beneficios de todas las prácticas de forma sinérgica, ya siendo a su vez hábitos y no prácticas como tal. La energía vital ha llegado a tal punto que sumado al proceso de purificación, la alquimia interna de la persona ahora se vuelca en la materialidad de una forma más consciente y no totalmente inconsciente. La manifestación aquí no es una semilla, sino que es un fruto directo de influencia en la materialidad. Su respiración se sincroniza a voluntad con el viento, pudiendo influir en su comportamiento físico, ya no mental. Su silencio interno es capaz de silenciar todo lo acústicamente perceptible. Es posible silenciar animales o personas con la simple voluntad del pensamiento o un sutil respiro con intención. Las sincronizaciones acústicas son evidentes en este punto y es posible adelantarse a muchos sucesos físicos. Se lee con más nitidez el lenguaje oculto de la sincronicidad. Se comienza a levantar el velo de Isis y nuestro tercer ojo comienza a despertar del eterno letargo ancestral. Comienza a surgir la magia de forma evidente ante nuestros sentidos, donde nuestra mente ahora forma parte de las causas reales de lo que nuestros sentidos son capaces de percibir.

Creación de nuevos hábitos

“Gota a gota el agua no perfora la piedra por su fuerza o dureza, si no que por su constancia.” – Sabiduría popular.

Existe una imagen en tu inconsciente respecto a quién crees que eres. Esa imagen prácticamente se originó durante tu infancia y adolescencia. En el transcurso de los años posteriores, distintos eventos con el potencial de removerte emocionalmente, fueron también moldeando aquella visión. Sin embargo, sumado a todo lo que ha ido construyendo tu personalidad, hay algo que sin duda ha calado más fuerte en el hecho de ir creando aquella identidad y me refiero a lo que repites día a día y que en algunos casos, llevas años repitiendo a modo de mantra de vida.

Son muchísimas las acciones que repites día a día a modo de piloto automático inconsciente, que dada la fuerza de la repetición que han tenido en tu vida, te has fuertemente identificado con aquellas acciones que hoy son hábitos. Esos hábitos han ido moldeando la creencia de quien eres. Son una acumulación de hábitos, positivos y negativos, los que fueron con fuerza construyendo la versión de la persona que eres hoy. Una persona, que al replicar precisamente, una y otra vez las mismas actitudes y patrones de comportamiento a través de sus hábitos, se encuentra replicando una y otra vez la misma realidad vibratoria y por ende el mismo karma una y otra vez. El desafío es ahora crear una nueva personalidad basada en hábitos positivos que literalmente funcionan gracias a una automatización inconsciente. Sin embargo aquella reprogramación debe pasar antes por varias fases previas. Tu red neuronal va a ser modificada, de forma literal me refiero, tus genes también cambiarán fruto de ello, y tus disparadores psicológicos que entregan una respuesta emocional frente a los estímulos del medio ambiente, también necesitan ser modificados. Por lo que estaremos buscando una transformación vibratoria y epigenética profunda, no solo a nivel mental, si no que también a nivel biológico. Sin embargo todo esto puede sonar a ciencia ficción aún y creeme, la magia es aún más profunda con el gradual aumento de la energía vital. Lo que estamos generando es alquimia, no solo una transformación psicológica o la creación de nuevos hábitos. La instalación de los nuevos hábitos, comprendiendo toda su mecánica para que puedan surgir en ti, es solo a su vez una herramienta más para poder empoderarnos en el correcto manejo de nuestra energía vital. No es el fin en sí mismo, ya que el fin en sí mismo, es la transmutación vibratoria, la transformación de la consciencia, la real alquimia interior que por consecuencia, modificará a su vez lo exterior.

Son muchos los caminos que se presentan para lograr una transformación, cientos de senderos iniciáticos o de iluminación. A continuación, te guiaré paso a paso en mi propio método, el cuál me ha servido para avanzar en mi propio camino de autotransformación.

Siguiendo con el hilo dorado de los hábitos, tenemos que los hábitos han legitimado una visión interna de quienes somos. Ejemplo: Pedro durante años ha sido desordenado. La causa es la desobediencia ante su Madre por su obsesivo nivel de orden durante la infancia de Pedro. Pedro no lo hace de forma consciente, es un impulso inconsciente reactivo ante el orden. Sin embargo esto ha provocado que durante años Pedro sea desordenado y hoy la imagen interna de Pedro es “Yo soy desordenado.” En el ejemplo Pedro se transforma en alguien desordenado por causa psicológica de la rebeldía frente a su madre. Pedro no es consciente de ello y a la vez cree a ciegas que es desordenado por a que a la vez su hábito de desorden lo legitima durante años. La pregunta que aquí debemos hacernos para ir comprendiendo la fuerza de la identificación inconsciente es: ¿Puede Pedro ser una persona ordenada si es una persona desordenada? La evidente respuesta es “claro que puede”, sin embargo es más complejo de lo que parece. Porque Pedro en su nivel más profundo, está totalmente convencido de que es una persona desordenada, simplemente para él no existe una realidad donde es ordenado. Simplemente no es esa clase de persona se dice en su yo inconsciente. Entonces cuando Pedro, si por voluntad propia hiciera el esfuerzo de ser ordenado, primero tendría que luchar con la sombra de ser desordenado. No se trataría simplemente de tener que organizarse para ordenar sus cosas, si no que a la vez Pedro tendría que luchar psicológica y emocionalmente con la resistencia de una identidad que chocaría con el nuevo orden que intenta establecer. Provocándose una crisis psicológica derivada de la nueva creación del hábito que implica transformar la visión interna de quien cree ser Pedro.

Con este ejemplo, lo que quiero graficar entre otras cosas, es que no estamos solo buscando aumentar la energía vital y cumplir ciertas metas con la creación de nuevos hábitos. Lo que estaremos haciendo será cultivar la transformación. No se trata de cumplir objetivos o metas que nos hemos trazado, se trata de dejar de ser quienes somos para volvernos nuestra mejor versión, utilizando los hábitos para ello. Disminuir los hábitos negativos y fortalecer los positivos, creando nuevos hábitos en función de nuestros intereses genuinos.

Parte III · La Energía de los Hábitos
Su energía está en sus hábitos – Serapis Bey

El elemento más fuerte en ustedes que hace que su consciencia manifieste un mundo u otro, luz u oscuridad, son sus hábitos. Porque son sus hábitos los que hacen que su merkabah aumente o disminuya de vibración y con ello toda su realidad. Mental, emocional, biológica y espiritual. Son sus hábitos los que afectan a sus 3 esferas, la espiritual, la mental y la material y el talón de aquiles de sus hábitos es el placer. Porque sin placer, sin la gratificación que les genera la dopamina al realizar un esfuerzo, ustedes simplemente no generan el deseo de repetir o aprender. A su vez, la obtención de la dopamina, genera en ustedes un analgesico al dolor de sus traumas emocionales. Porque biológicamente les compensa la desactivación de la serotonina que les hace sentirse mal o con falta de energía. La clave de la creación de los hábitos es entonces comprender el sistema de recompensa de la dopamina. Si ustedes comienzan poco a poco a repetir un hábito saludable, partiendo de menos a más entonces estarán avanzando. Si a ello le suman una recompensa, por ejemplo un rico batido de plátano con cacao o una rica y dulce manzana roja, su cerebro entenderá que al hacer aquello que han hecho, recibe esa dopamina. Y querrá repetirlo, porque su cerebro busca el placer, que es la dopamina a nivel bioquímico. Su cerebro es adicto a la dopamina, hoy más que nunca, y hay que tratarlo como tal, desde la compasión y la luz. En la medida que sus hábitos son cada vez más duraderos y requieran más y más esfuerzo, entonces sus recompensas naturales de dopamina habrán aumentado. Necesitan comprender que deben ustedes mismos, de forma natural con sus hábitos, lograr gradualmente generar más dopamina que les genera sin ningún esfuerzo el ver series de televisión, comer comida chatarra, bebidas azucaradas, los videojuegos, la pornografia, el tabaco y el alcohol. Los cuales son todos hábitos negativos, aunque validados socialmente, en búsqueda de dopamina y energía con un mínimo nivel de esfuerzo.

El placer no es algo malo y así mismo tampoco a lo cual deben aferrarse. No hay mayor placer que la dicha espiritual cuando hay consciencia por ejemplo. Su cultura en este sentido ha aprendido a descender de energía para luego ascender. Aprendió de los rituales oscuros y de la ley del ritmo, que movilizando el péndulo en el sentido contrario, este luego genera un efecto rebote positivo en ustedes. Este paradigma mencionado del péndulo tiene muchos matices de interpretación, no debe tomarse literalmente. Por ejemplo, están convencidos de que necesitan sufrir para iluminarse. Porque tienen un paradigma errado en cuanto al placer y a la espiritualidad. Esto ha sido así, independiente a las fuerzas organizadas de la oscuridad en su planeta, porque han estado viviendo un ciclo galáctico de oscurantismo, involución y perversión. Donde a su vez, ha sido el escenario perfecto para que la oscuridad haya podido desenvolverse en su planeta.

Es decir, desde la antigüedad, ustedes al comprender su ciclo vibratorio, de forma consciente e inconsciente, han sido alquimistas al aplicar el principio del péndulo, la ley de los opuestos, la polaridad. Por qué han aprendido a subir bajando. Buscando aquello que les genera placer y rechazando aquello que les genera dolor. El placer es el analgésico del dolor ya que están heridos. Por eso buscan el placer, para poder continuar con sus vidas. ¿De qué otra forma podrían seguir? Entonces la mayoría de ustedes se vuelve adicto al placer al no saber resolver su sufrimiento. Y porque entiende que es la búsqueda o el propósito de la vida misma. Disfrutarla. Y todo lo que vaya en contra de ese mantra de disfrute y placer, entonces debe ser atacado o aniquilado por ustedes. Porque pasa a atentar contra lo único que han logrado conquistar. La libertad para decidir por aquello que les genera placer en la medida y forma que ustedes lo determinen. ¿Cómo reaccionaría un adicto a una droga si le quitaras la sustancia de las manos? ¿O el alcohol a un alcohólico? ¿Cómo reaccionan sus niños cuando les quitan el celular o un videojuego? ¿Cómo reaccionan ustedes cuando les indican que sus hábitos diarios deben ser cambiados para que puedan ascender? ¿Saben en primer término, lo que significa ascender? ¿O similar a una religión de la luz invisible, ustedes acatan por “fe” sin comprender realmente nada de lo que están diciendo entender? Todas las conductas que necesitan trascender son aquellas que les generan un grado de perturbación en su conciencia y que están asociadas a la evasión del dolor. La forma de saber cuánta fuerza tienen estas replicaciones en tu vida, es simplemente planteandote el hecho de que las abandones y reemplaces por unas de mayor vibración. Si la resistencia, en forma de rechazo o negación, es fuerte, entonces sabrán el nivel de control que ese hábito tiene en sus vidas. Es equivalente. Similar a la fuerza de atracción y tamaño de dos imanes ya imantados. Son esos hábitos que al replicarlos, los mantienen creando su realidad igual que en su pasado. Ya sea de esta vida o de vidas pasadas. Los hábitos negativos se han transformado en adicciones bioquímicas. A modo de ejemplo, cuando los miramos siempre están en el mismo lugar para nosotros. Girando en el mismo ciclo.

Para que ustedes puedan cambiar sus hábitos, necesitan comprender sus causas, luego repetir el polo opuesto del hábito. Lo que intentan resignificar no es equivalente a hacer más esfuerzo en ese sentido. No deben esforzarse más, deben cambiar la perspectiva. Soltar el peso, agradecer lo vivido, aceptarlo y amar todo el proceso hasta su presente. Soltar, liberar y trascender mediante la gratitud. Es así que el ciclo que se repite, para que ustedes puedan iluminar, ser consciente de ello, perderá poder, perderá presencia. Si, por decisión propia, ustedes decidieran vivir el amor puro y estar en servicio con lo que ustedes consideran la divinidad, según sus propios términos. Entonces comenzarán irrevocablemente a tener que hacerse cargo de sus vidas de forma total y coherente, siempre con nuestra total ayuda y manto divino. Les ayudaremos a eliminar sus hábitos negativos y fortaleceremos sus hábitos positivos. En algunos casos será recomendable períodos de purificación. Esto pueden realizarlo con ayunos y meditación. Evitando la tecnología y en cambio reemplazandola con la lectura. Purificación que seguirá en sus sueños con nuestra asistencia. Comenzarán a manifestar una total inmunidad en sus cuerpos y en su conciencia. Las distintas fuerzas que les dañan se alejarán y ustedes se habrán vuelto impenetrables ante toda forma de maldad. Serán causa de bienestar e iluminación para todas las personas que los rodean, sin que ustedes tengan que decir nada para que ello ocurra. Su sola presencia, su merkabah iluminado en la consciencia crística, hará por ustedes todo el trabajo. Lograrán una comprensión tal, equivalente a la iluminación y gradualmente irán encontrando esa luz que les llevará a tres estadios de transformación. A veces simultáneos según su evolución. Estos aspectos han sido enseñados en la antigüedad y ahora les serán transmitidos de la siguiente forma: “Purificación, Resignificación, Aumento de la Energía Vital y Trascendencia”. Siendo el principal movilizador de todas las fuerzas el cambio de hábitos. Yo Seraphis Bey siempre seré su guía en su ascensión y es el cambio de hábitos mi principal foco de atención en esta época. Porque es el centro de atención de sus mentes y lo que rige el tiempo de sus cuerpos, la longevidad, la salud y sus vidas. Es el principal catalizador de su energía vital. Logrando conquistarse a sí mismos, con amor, respeto, devoción, constancia y disciplina, podrán vencer todo mal y falta de energía en ustedes. En todo momento serán asistidos si así lo desean.

Fortalece lo que te ilumina

Ambos aspectos, los hábitos saludables o destructivos, estarán manifestando una u otra línea de tiempo en nosotros. Y en la medida que estos más se repitan, nos iremos identificando con lo que estamos haciendo. Nuestro ideal de nosotros mismos es un potencial aún no manifestado, es una posibilidad y el hecho de que se vuelva real o no dependerá de nuestra capacidad de repetir aquellas acciones durante más tiempo. No se trata de cumplir un objetivo, por más que este nos sirva de recompensa e inspiración para avanzar, se trata de transformarse en aquello sublime que nos está permitido ser por derecho divino. Y esa versión sublime no es aquello que proyecta la sociedad respecto a nosotros en función de ideales sociales o programas de consumo y tendencias. Podemos dejarnos guiar por aquellas influencias y estaremos recorriendo el sendero del ego cultural. O muy por el contrario podemos escuchar y atender la voz de nuestra alma que busca manifestar aquello que es lo más profundo de nuestro ser. Aquella posibilidad de manifestación álmica no es la misma potencialidad que nos brinda el ego. La diferencia es que el ego es fruto del deseo y se basa en lo externo y en el que hacer. La manifestación del alma es una necesidad espiritual que busca encarnarse y manifestarse en la tierra, es eterna y no responde al mandato cultural. Es a su vez indestructible y su forma de manifestación es única según cada ser humano. Sin embargo… ¿Podríamos escuchar la necesidad de nuestra alma si todo el tiempo estamos cumpliendo las expectativas de nuestro ego el cual a su vez es el fruto de nuestra repetición cultural y familiar? Aún así, sin importar que tipo de deseo estemos manifestando, egoico o álmico, son acciones mentales o físicas las que en la medida que se vayan repitiendo, irán movilizando una u otro tipo de vibración. No es el objetivo o la práctica lo que hace que sea o no más o menos complejo el lograr la transformación. Si no que es el método que utilizamos para lograr asentar el hábito en nuestra vida. No es el tipo de objetivo que nos tracemos, ejemplo: “ser delgado” o “correr 40 kilómetros” o “ganar más dinero”. Esas son metas, objetivos. Que si bien pueden ser anzuelos en un inicio para encender el fuego de la práctica constante, en lo profundo nos distraen del hecho de entender que un hábito saludable debemos crearlo para que nos acompañe durante toda la vida y que no signifique un esfuerzo su manifestación en nuestra vida. Me refiero, la mejora debe ser constante, todo el tiempo, ¡toda la vida! No termina logrando una meta. Si solo nos enfocamos en la meta terminaremos destruyendo el verdadero significado de todo esto: ¡la transformación!.

El método que utilicemos debe ser lo suficientemente simple para lograr encontrar la menor resistencia posible a la práctica diaria. Centrándose en el mínimo posible, la menor cantidad de tiempo y el iniciar con el mínimo de recursos relacionados con la práctica. Es decir…lo importante es hacerlo, lo importante es comenzar. El resto se irá arreglando en el camino. “Caminante no hay camino, el camino se hace al andar.” “Sobre la marcha” se irán solucionando todos los problemas. Si esperas a tener todos los recursos necesarios para partir no estarás entendiendo la lógica de la genialidad que ha marcado la historia de la humanidad. Seguirás creyendo que la música la hace el instrumento, que el deportista son sus zapatos, que el escritor es su bolígrafo. La poesía no está en las palabras, si no en la boca del poeta. No es el recurso lo que hará que te transformes. Es tu capacidad, tu fuego interno, que ya tienes!!

Traza un objetivo, no me mal interpretes, lo necesitarás. Tu cerebro necesitará comprender el beneficio, la dopamina lo necesita. Sin embargo, enfócate en el largo plazo, partiendo con el mínimo a corto plazo. “Menos será más.” en un inicio recuerda esa frase y hazla tu mantra. Para que logres hacer de una mínima acción una práctica diaria que se vaya transformando gradualmente en un hábito, necesitas trazar claramente el objetivo deseado sin perder de vista la transformación que será constante. Preguntante…Cumpliria mi objetivo de todas formas, aunque no me lo propusiera, si simplemente me dedicara de forma concentrada a mejorar constantemente a través de la práctica? La repetición de la práctica creará una profunda y gradual modificación de tu yo inconsciente. Si tu único objetivo es cumplir una meta, entonces el sistema de recompensa cerebral no será lo suficientemente poderoso para sostener un nuevo hábito durante toda tu vida. Tu cerebro dirá: “obtengo el mismo nivel de dopamina con chocolate o viendo netflix.” Debemos engañar a nuestro cerebro, re-educarlo para que sea nuestro aliado y que comprenda el bien mayor a la vez que obtiene pequeños resultados satisfactorios diarios, todos los días. Si le planteas una pirámide se volverá loco. Si le das una recompensa todos los días por el ladrillo que pone en un lugar inteligentemente trazado a la vez que disfruta del proceso y aprende, al paso de unos años, tendrás una pirámide. Y lo de la pirámide fue un ejemplo límite, la clave es ahora que logres llevarlo a lo simple, a objetivos alcanzables entendiendo que el foco está en la transformación y no en la meta, es decir enfocarse en aquello en lo que te transformarás.

Ejemplos:

1 – No es correr 40 kilómetros, es ser deportista.

2- No es escribir un libro, es ser escritor.

3 – No es bajar de peso, es aprender a comer.

4 – No es ganar más dinero, es ser abundante.

A todo esto se suma el hecho de ir cambiando gradualmente y no de forma radical. Lo radical te dará resultados a corto plazo y no habrá proyección en tu avance. Sin embargo si lo haces de forma gradual, de menos a más, con pequeños hábitos todos los días, lo mínimo posible pero que sin embargo significa que lo estás haciendo, estarás avanzando a su vez a largo plazo, donde los pequeños hábitos que día a día has estado cultivando te brindarán una tremenda recompensa alquímica a futuro. La clave es crear hábitos para la vida y no para cumplir una meta de corto alcance. Día a día de forma constante, recuerda “menos será más”. No hay nada que no podamos hacer con una buena repetición constante, autodisciplina, concentración y método. Recuerda, el objetivo es la transformación y no la meta.

Sobre la meta y los beneficios

Plantearse una meta está bien, sin embargo sugiero considerarlo un hito que forma parte de una constante mejora y no como el objetivo de una práctica. Entonces es necesario preguntarse, ¿Si no obtuviese el resultado que espero, lo seguiría haciendo? ¿O solo lo hago para llegar a la meta? ¿Por qué hago lo que hago? Por favor cuestionate en profundidad por qué haces lo que haces cuando lo estás haciendo. Te sugiero para ello plantear la dinámica de la mayéutica. Una vez que te hagas la pregunta de por qué estás haciendo lo que estás haciendo, surgirá una respuesta. Seguido de la respuesta, vuelve a hacerte exactamente la misma pregunta y asi una y otra vez, hasta ir encontrando respuestas diferentes y más profundas a tu pregunta inicial. Cuando veas que tus respuestas van variando en dimensión y profundidad, varía el tono de la pregunta y su enfoque. ¿Quiero realmente hacer lo que estoy haciendo? ¿Qué es lo que menos me gusta de hacer mi práctica? ¿Cuál es el verdadero beneficio de hacerlo? Hazte muchas preguntas hasta que puedas ir desanudando poco a poco la resistencia interna a realizar aquello que te has propuesto a hacer y que sabes que te llevará al siguiente nivel evolutivo.

Si continuamos preguntándonos, de forma constante, llegaremos a dar vueltas en un loop de respuestas similares, donde si somos lo suficientemente hábiles en la construcción mayéutica de nuestras preguntas, lograremos calar muy profundo en nuestro inconsciente, hasta lograr llegar a nuestro propio núcleo, a nuestro vacío existencial. Y quizás te podrías estar preguntando ahora, ¿Qué sentido tendría llegar a descubrir un vacío existencial en mi cuando lo que quiero es generar nuevos hábitos?

Sucede que para lograr comprender el verdadero motor de la generación de nuevos hábitos en tu vida, necesitas comprender que es lo que esos hábitos están ayudándote a resolver existencialmente. Haces lo que haces para obtener lo que deseas obtener para llenar algo que en su sentido filosófico existencial es prácticamente imposible de llenar por que su naturaleza es el vacío infinito mismo de la existencia. Nada de lo que hagas o dejes de hacer, estes donde estes, logres o dejes de lograr, tengas o no tengas, estés con quien estes, y así…te dará aquello que ya está en tu interior y que es lo único que te brindará la verdadera paz interior.

¿Por qué sabiendo esto tendrías que seguir practicando hasta desarrollar un nuevo hábito en tu vida? Porque aunque el vacío existencial exista, aceptarlo será un primer gran paso que te liberará de la ignorancia de creer que algo externo a ti podría llenar algo que es infinito e inllenable. Sin embargo, haciendo acciones, pequeñas, diminutas acciones diarias, todos los días, avanzando un poquito y otro poquito, irás gradualmente reconstruyendo tu identidad y el sentido que tiene tu existencia. De una u otra forma el hábito está sirviendo para neutralizar aquel vacío y otorgar significado a nuestras vidas. La constante repetición de una acción, por insignificante que nos parezca, al hacerla todos los días bajo la regla de los 20 minutos de oro, que más adelante explicaré, lo que estaremos haciendo será cultivar una resignificación profunda en nuestro inconsciente respecto al hecho de quienes somos y el propósito de nuestra vida. Aunque la sed volverá a nosotros, sin duda será importante tomar siempre el agua cuando ésta surja nuevamente.

El propósito es el camino

Respecto a las metas, son importantes, no digo que no lo sean, sin embargo debemos transformarlas en hitos parte de un plan mayor de mejoramiento constante. Mejorar todos los días tan solo un uno por ciento en nuestra práctica nos llevará a haber mejorado un cien por ciento en cien días. Estaremos de todas formas cumpliendo nuestras metas si verdaderamente nos proponemos crear un hábito para toda la vida. Porque tarde o temprano la constante repetición del nuevo hábito nos llevará al éxito de la meta, lo hayamos trazado o no con anterioridad. Es decir, puedo plantearme trotar veinte kilómetros sin parar o simplemente transformarme en un deportista donde troto todos los días, sin objetivo en distancias y llegado a un punto natural en mi entrenamiento basado en la mejora constante, tarde o temprano obtendré una meta de veinte kilómetros y luego serán treinta, cuarenta, cincuenta y así… Si solo me concentro en el objetivo de los veinte kilómetros, creeré que se trata de trotar esa cantidad de kilómetros y estaré luchando con todo mi esfuerzo por un objetivo que siempre tendrá que ser mayor con el tiempo, hasta que llegará un punto donde la meta no será atractiva porque simplemente no habré comprendido la diferencia entre una meta u objetivo y el propósito del por qué estoy haciendo lo que estoy haciendo. El por qué, es la nueva identidad que estaremos forjando en nosotros. Es la creación de una nueva personalidad que pasará a transformar nuestro subconsciente personal y nos llevará a una profunda alquimia fruto de nuestra propia resignificación. Y todo esto lo habremos hecho gracias a la creación de los nuevos hábitos mediante la práctica constante, día a día, mejorando un uno por ciento todos los días, en una misma práctica que se repite con un sistema basado en la mejora constante y el aumento de los beneficios a corto y a largo plazo. Si la meta es transformarnos en un deportista, el éxito de cumplir con los veinte kilómetros y su progresivo aumento, van de la mano porque estaremos siempre en constante mejora de ser cada vez un mejor deportista, ¿Me entiendes? El objetivo es algo elástico, similar al tiempo y la distancia. Si entrenas más, cada vez te volverás más fuerte y el peso que puedas levantar de tu propio cuerpo, por ejemplo, te será cada vez más fácil de levantar. Al inicio de la práctica te dolerá tu cuerpo, ya después no te dolerá. Los músculos se irán gradualmente adaptando. Si al inicio hacer veinte flexiones te parece difícil, luego hacer cien te parecerá igual de difícil hasta que llegarás a hacer doscientas flexiones y te parecerá igual de difícil que hacer las primeras veinte flexiones al inicio de tu entrenamiento. El costo energético y físico de tu entrenamiento es proporcional al nivel de entrenamiento que realizas. Trotar cuatro kilómetros te costará a futuro lo mismo que trotar veinte, con la salvedad que tendrás que estar trotando durante más tiempo, sin embargo lo que estoy tratando de decirte con esto, por si no te has dado cuenta aún, es que el verdadero esfuerzo es psicológico y emocional. El resto, el cuerpo, se va adaptando a tu nivel de constancia en el entrenamiento, gradualmente se va adaptando tu biología y va desarrollándose en ti un gradual e importante aumento en tu fuerza, agilidad, resistencia y velocidad.

El placer en la práctica

El mismo hecho de repetir la acción, dará por resultado el cumplimiento de un objetivo concreto y en paralelo una gratificación emocional que es instantánea, ocurre en el mismo momento de la práctica. Donde antes de realizarla, también vemos un beneficio, por causa de la proyección mental de estar visualizarnos haciendo la práctica, ejercemos un poderoso efecto de anticipación de dopamina real y biológico en nuestro organismo. Donde desde la ciencia se nos dice que incluso el hecho de proyectar el beneficio de lo que haremos es aún más poderoso que el hecho en sí mismo de estar haciéndolo, entendido esto último por resultado de un efecto placebo. Entonces entender el beneficio es clave para la fuerza de voluntad, podríamos decir en algún punto que fuerza de voluntad equivale en el organismo al impulso de dopamina que genera el efecto placebo de proyectar el beneficio, lo cual nos impulsa a obtenerlo. Aunque no tengamos un propósito o un significado claro del porque estamos haciendo lo que estamos haciendo, nos movilizará biológicamente la dopamina, el placer de hacerlo.

La trascendencia espiritual en la práctica

Un tercer factor es el significado espiritual que le otorgamos a lo que estamos haciendo. Este factor es primordial y determina el propósito trascendente de nuestra actividad. Sin el tercer factor claro no tendremos un sentido por el cual continuar con nuestra práctica a largo plazo. Sabremos que el propósito mental del por qué lo estamos haciendo no es por trotar 20 kilómetros sin descanso, tendremos claro que será la consecuencia de crear en nosotros una mentalidad de deportista, una nueva identidad. Sin embargo…la pregunta en el tercer factor que debemos hacernos es, ¿Por qué creo necesitar el transformarme en un deportista? ¿Qué está sucediendo en mi alma que todo mi ser me ha llevado a este punto? ¿Qué es lo que verdaderamente quiero manifestar? Cuando hayamos respondido a estas preguntas vitales, nos daremos cuenta que el habernos transformado en deportistas, con todo lo que implica, era simplemente el puente a vivir una vida de excelencia, de autodisciplina, de bienestar mental, físico y emocional, donde es posible al igual que una tierra en buen estado y fértil, poder ahora sembrar y vivir en abundancia y plenitud gracias a ella. Nos habremos hecho fuertes, estables, nuestra autoestima se habrá fortalecido, habremos hecho una profunda autosanación en la resignificación de lo que creemos que somos capaces y no de hacer. Nuestra identidad, nuestro lugar en el mundo, hasta la forma en la que caminamos y el significado de cada día, con sus rutinas, éxitos y beneficios, nos habrá transformado, para ahora, tener un profundo sentimiento e intención de trascendencia espiritual. Estaremos encontrando nuestro más profundo “Sankalpa”, que en sánscrito significa, intención, fuerza o proyección. La voluntad definitiva, el propósito superior. ¿Cuál es tu Sankalpa? Cuando lo hayas descubierto, habrás encendido en ti el fuego que nunca se apaga.

Parte IV · La Montaña
A los pies de la montaña

Cuando vamos aumentando la vibración de los cuatro cuerpos inferiores, por consecuencia iremos acercándonos más a nuestra propia iluminación. Ese aumento de vibración, fruto de los hábitos, nos llevará gradualmente a ir transformando nuestra identidad subconsciente, día a día, un poco más. Identidad que es a su vez la responsable de nuestro cosmos biológico y materialización de la realidad.Sin embargo, en algún punto del camino, nos encontraremos con una montaña que necesitaremos traspasar. En esta montaña, no hay túneles, atajos o desvíos que nos hagan poder evitarla. No si queremos continuar. Podemos estar mucho tiempo a sus pies, descansando y acampando largas temporadas, quedándonos constantemente en la fase de neutralización. Porque habremos alcanzado un nuevo punto de equilibrio energético y nos habremos nuevamente, adecuado a él. Es una nueva zona de confort, un nuevo punto de equilibrio. Entre lo que antes era negativo y ahora se encuentra neutralizado. Nuestra mente ha adquirido un nuevo conocimiento de las fuerzas de la sanación, hemos comprendido las causas y las hemos puesto en práctica, obteniendo los resultados que se decían. Nos hemos vuelto científicos del conocimiento. Hemos logrado transformar el conocimiento en sabiduría. Nuestro saber se ha transformado ahora en un camino y ya no es más una teoría. Si no que ya obtenemos los frutos directos de nuestras acciones. Hemos visto la verdad suceder ante nuestros ojos. La dimensión de la duda comienza a disiparse y la fuerza del conocimiento nos ha comenzado a liberar. Esto es solo el inicio de un gran renacer, sin embargo también de la batalla más poderosa de todas. Es la mítica y ancestral batalla entre las fuerzas del bien y del mal que se hallan en cada uno de nosotros.Lo que parecía ser una simple práctica para la obtención de un cierto grado de bienestar en nuestras vidas, ha terminado por ir revelandonos un tesoro aún mayor que todo lo posible de poseer en la vida. La memoria inmortal de quien realmente somos. Una memoria, que no hace más que batallar con la idea fuertemente arraigada de quien somos a su vez en esta vida. Una vibración real, creada desde la mente y construida biológicamente desde nuestro nacimiento. Se halla en nuestras células, nuestro ADN, nuestra consciencia y toda nuestra memoria familiar y cultural. Surge la pregunta de preguntas. Una de las tres llaves arcanas filosóficas que tienen el poder de transformar nuestras vidas. “¿Quién soy?” Las otras dos llaves son: “¿De dónde vengo?” y “¿Para dónde voy?”. Cada llave abrirá una puerta a su debido tiempo. Sin embargo, en la primera etapa de la fase de la resistencia, será: “¿Quien soy?”. Será esa la pregunta maestra que se nos presentará, trayendo a nosotros un misterio alquímico, que irá comenzando a desvelar a lo largo de nuestra vida, lo más profundo de nuestra existencia.Las otras dos preguntas maestras, le seguirán. Sabremos que vamos por buen camino porque traerán nuestra verdad más íntima y oculta. Nos habremos vuelto caminantes de un sendero que nos habla del alma, de la obtención de la anhelada consciencia crística.Sin embargo aún, seguiremos a los pies de la montaña. Estaremos en el umbral de la ascensión. El horizonte de eventos de nuestra transformación. Porque estaremos neutralizados, quietos, observando lo sucedido, lo que sucede y comprendiendo lo que puede suceder conforme vamos avanzando en la práctica. “Sin prisa y sin demora.”

Estaremos en plena calma, aunque confusos, porque estaremos en plena transición de consciencia. Una calma que paradójicamente trae caos e incertidumbre. Porque al igual que sucede con una frecuencia de sonido al aumentar o disminuir su frecuencia, su geometría vive un estadio intermedio de caos asimétrico. Esto en Cymatica es claramente visible por ejemplo. Donde vemos que la geometría cambia al cambiar la frecuencia del sonido, generando una fase de transición caótica. Nuestra consciencia, es una forma de sonido y equivale en su grado de transformación a vivir una fase de caos. Un caos en la transición de la consciencia. Estando a los pies de la montaña, no nos afectan los males del ritmo de nuestros traumas, estamos protegidos, hemos encontrado un lugar de descanso. La transformación ya ha empezado a generar sus primeros frutos y nuestra resignificación emocional del pasado, ha hecho lo suyo en nuestras vidas. Vamos viendo como nuestras relaciones comienzan a cambiar. Algunas a mejorar y otras a desaparecer. Vamos comenzando a tener que aprender a soltar y a renunciar a batallas. Va surgiendo el amanecer en el horizonte de una nueva virtud que antes era solo una teoría, un concepto. La trascendencia. Saber soltar, la renuncia y la búsqueda de algo aún más profundo en el camino. Nos estamos acercando a algo nuevo, algo significativo, que sabemos que nos trae cosas buenas, sin embargo no está del todo claro. Vamos en el camino, más no lo hemos caminado lo suficiente, aunque ya vemos que hay agua, hay un río, hay paz. Una paz que se entrelaza a la incertidumbre de no saber en que nos estamos transformando. Ya sabemos que el pasado no es lo que creíamos que era, tanto familiar como humanamente hablando. Nuestra percepción del pasado ha cambiado y eso nos ha transformado. La fase de sanación ha empezado a hacer un efecto real en nosotros. Mirar nuestro pasado ya no nos destruye. Hay heridas, si, más ya no hemorragias. Sabemos que no moriremos desangrados ni envenenados. Aunque tocar nuestra herida, aún si nos duela, tenemos el consuelo de tener la certeza de que va cicatrizando día a día, si la vamos cuidando como hasta ahora. No podemos descuidarnos en este punto del camino. Sería abandonar y perder todo lo ganado.

La curva de aprendizaje

Existe una curva natural de aprendizaje de los nuevos hábitos que buscamos crear. Es un sendero pedregoso, complejo y nos trae nuevos desafíos a nuestra vida. Es un camino altamente difícil de trascender. Es donde se pone a prueba toda nuestra valentía y amor propio. Es el ascenso de la montaña. Si lo logramos, entonces habremos logrado trascender al dragón más difícil de todos. La repetición de nuestro karma familiar. Aquel karma que se oculta en los detalles de nuestro día a día. Que forma parte del silencio de lo que hacemos o dejamos de hacer. La raíz con la cual hemos tejido nuestros sueños, nuestros hábitos y costumbres. Es nuestra herencia ancestral. El susurro de las almas familiares. El grito de la libertad. El árbol… que siendo un ser consciente de sí mismo, es ahora una mente colmena espiritual. El árbol nos refleja y nosotros a él. Siendo nosotros, pequeños fractales de su búsqueda espiritual. Tal semilla que trae al bosque en su interior. La montaña somos nosotros, pero lo ignoramos aún.

Nuestras ideologías no son más que creencias heredadas. Construcciones de las cuales pasamos a ser sus guardianes. Las defendemos y cuidamos como nuestras. Mas no nos pertenecen, no más que la hoja al viento. Ideas que nos llevan muchas veces incluso a destruir aquello que decimos amar con toda el alma. A destruir nuestra mal llamada, “propia tierra”. Todo aquello que creemos que es nuestro, no es si no, la búsqueda de nuestros antepasados hablando a través nuestro. La liberación del árbol familiar es necesaria. Es necesaria para lograr trascenderse a uno mismo. Porque es nuestro árbol, el que trae la sombra que nos oscurece en esta vida. De la misma forma, que la luz que nos ilumina en todo nuestro camino de regreso a casa.

El karma personal es fractal del karma familiar.

La búsqueda de nuestros actuales ancestros, ha sido traspasada a la búsqueda de los eones de encarnaciones de nuestra alma inmortal. Es así que la trascendencia de uno mismo, es la trascendencia misma del alma de todo el árbol familiar. Árbol que se ramifica hasta volverse un solo ser integrado a toda la humanidad. A todas sus encarnaciones y a todas sus abundantes, diversas, y hermosas formas de manifestación en la tierra. Lo ignoramos, pero buscamos volvernos nuevamente un solo ser indivisible de la vida misma. Sufrimos porque creemos estar solos y separados de la consciencia de la divinidad universal. Sin embargo siempre somos un mismo ser. No hay separación, es una ilusión, una falsa ilusión. Despertar es darnos cuenta que somos UNO y que nuestras acciones afectan a todo el cosmos. Somos un ser, encarnación de la consciencia del tiempo y del espacio, que ahora logra habitar cada una de nuestras células. Somos una inteligencia colmena vibrante eternamente unificada. Siempre integrada al todo y nunca jamás separada de nada. Somos células que componen un maravilloso cuerpo mortal. Un cuerpo perfectamente diseñado y compuesto de miles de millones de células vibrantes que emiten una sinfonía acústica, compuesta de campos toroidales divinos. Los cuales emiten geometrías sagradas en la sangre y en el espacio. Una sinfonía bioquímica, acústica, lumínica y geométrica, sin precedentes para el ojo espiritual.

Somos el reflejo de una vibración estelar…nuestros cuerpos, nuestras células, cuando vibran en amor, vibran al unísono con el cosmos. Generamos resonancia con toda la tierra, GAIA y el universo en su totalidad. Cada planeta emite una vibración que equivale a uno de nuestros órganos vitales. Así mismo, cada órgano tiene su matrimonio alquímica con su planta. Planta que trae un secreto al agregar la letra e entre sus letras. Porque la planta se descubre a sí misma siendo reflejo de un planeta que la nutre e ilumina. Un planeta, que a su vez habla en forma de sonido y equivale a una nota y a un color en la tierra. Surgiendo en el entendimiento, un aroma divino, similar a una fruta madura lista para ser cosechada. Una inteligencia similar a una flor en los ojos que refleja la geometría de la eternidad. Un conocimiento que es capaz de volverse en las manos correctas, una medicina de origen angelical. Cuerpo que no tan solo rejuvenece con cada pulso de los pasos que da nuestra alma cuando decidimos caminar en consciencia. Cuando decidimos abandonar la lucha del ego, y fulminar nuestra batalla que durante eones hemos estado librando sin descanso y sin más gloria que la pobre razón del hombre mortal. Nuestra búsqueda es la inmortalidad de nuestra consciencia. Es acercarnos al espíritu que sabemos ser en las altas dimensiones. Es reclamar el derecho divino de recuperar nuestras alas, de volver al paraíso, de volver a caminar entre los dioses. De que nuestro soplido sea un soplo de vida y no de muerte. Buscamos trascender el tiempo y la vida. Energías espejo de nuestros padres. Porque si uno es finalmente el fractal de su propia familia, liberarse de ella es liberarse también de uno mismo. Así como también, nos trae nuevas virtudes, dones ocultos y habilidades que creíamos no ser capaces incluso de desarrollar. Los nuevos hábitos van comenzando a forjar día a día una nueva identidad y esta nueva identidad trae consigo la ancestral batalla del bien y del mal en nosotros. La lucha eterna entre la luz y la sombra, lo nuevo y lo viejo, el pasado y el futuro. Lo que somos y lo que podemos ser. Lo que he sido y lo que quiero ser. Donde es el presente, la acción consciente, lo único que dictara el nuevo capítulo de nuestras vidas. No serán nuestras intenciones ni nuestros sueños. Será aquello que logremos manifestar, nuestras acciones, nuestros pasos. La coherencia entre nuestro pensar, sentir y actuar. Será la acción consciente el paso de la transformación y la acción inconsciente el paso de la repetición. Será así hasta que no hayamos logrado generar en nuestro inconsciente la repetición de una práctica a tal punto que lo hemos logrado grabar a fuego en nuestro interior.

La curva de aprendizaje de los nuevos hábitos termina con el establecimiento total de la rutina integrada a nuestra vida.Cuando ya el hábito se encuentra en piloto automático, formando parte natural de nuestra vida.Cuando ya hemos logrado crear un nuevo diseño de vida. Es en las primeras semanas, luego de ir cultivando nuevos hábitos, que va surgiendo gradualmente una fase de resistencia en nosotros. Es allí donde nos encontraremos con un obstáculo no menor y me refiero a la abstinencia de la dopamina. La abstinencia de la dopamina es una reacción biológica natural que se desencadena en nuestro organismo por el solo hecho de estar cambiando los hábitos. Porque estaremos comenzando a cambiar la fuente de dopamina desde la cual hemos estado obteniendo la gratificación necesaria para neutralizar y disminuir el sufrimiento causado por las catecolaminas. Es decir el cortisol y la noradrenalina. Sustancias que al ser crónicas, es decir generadas de forma recurrente en el organismo, pasan a ser ahora tóxicas. Generando lo que se conoce por estrés crónico. Dicho estrés, que ha sido generado a su vez por fuentes como el trauma, experiencias adversas, el medio ambiente, estrés específico, etc. Al cambiar un hábito alimenticio, un habito de sedentarismo ligado a un habito de ver pornografía, televisión, videojuegos, series o cualquier otra fuente de distracción y fuente de placer:por ejemplo redes sociales, alimentos con alto nivel de azucar, masas, etc. Lo que estaremos haciendo será ya no obtener la fuente de dopamina que siempre habíamos obtenido por la vía fácil y rápida que nos entregaban esos hábitos. Al sentir la falta del nivel de dopamina que hemos estado acostumbrados a recibir,entonces nuestro cerebro comenzará a sentir los efectos del estrés. Sentirá sufrimiento, surgirá la ansiedad y ciertos niveles de depresión. Donde según cada caso y nivel de trauma, podrían generarse hasta episodios de crisis emocionales, psicológicas o crisis de pánico. Entonces el cerebro aprendió por supervivencia a obtener fácil y rápidamente altos niveles de dopamina para contrarrestar los altos niveles de cortisol, generados por el estrés, el cual a su vez pasa a ser crónico, derivado del trauma emocional-psicológico.

Esta falta de dopamina generará una abstinencia que hará que surjan emociones de ira y rencor en nosotros. Nuestra mente comenzará a construir un paisaje psicológico y emocional que nos llevará a legitimar la conducta que hemos estamos intentando cambiar. Haciéndonos creer que “no hay nada de malo en ello”, “es normal, todos lo hacen”, “qué tiene de malo”, “es solo un poco”, “es un proceso, está bien hacerlo de vez en cuando” y así. Buscando generar en nosotros, la voz de la sombra, un retroceso en nuestro nivel evolutivo. Llevándonos a replicar un patrón que hemos estado intentado cambiar. Nos llevará a repetir el ciclo, una y otra vez. Aquí es necesario destacar que el cambio de hábito para que sea en armonía, debe ser gradual. Yendo de menos a más, día a día. Tanto la disminución del hábito negativo debe ser gradual, como el aumento de la presencia del nuevo hábito. De otra forma se estaría cometiendo el error de postergar una recaída completa al ciclo de adicción al hábito negativo. Nuestro mayor obstáculo es la búsqueda de placer inmediato. Hemos acostumbrado a nuestro cerebro a recibirlo sin ningún esfuerzo. Todo nuestro complejo sistema de aprendizaje neuronal basado en la recompensa de dopamina, se encuentra adoctrinado a no esforzarse para recibir la recompensa de la gratificación.

Entonces crear el impulso de generar nuevos hábitos, asusta en primera instancia a nuestro cerebro coma porque supone dejar la zona de confort para entrar en una zona desconocida qué implica esfuerzo y sudor. Algo a lo que no estamos acostumbrados en la cultura del placer inmediato. Nuestra cultura se basa en la dopamina instantánea, es por esto que no hay ninguna cultura de masas enfocada a crear genios, atletas, artistas o grandes líderes en sus áreas. Lo que hay de forma masiva es la cultura del sedentarismo, la gordura, la deuda, la falta de tiempo y la enfermedad. El espíritu de renuncia a tus sueños y confórmate con lo que te tocó la vida es así pareciera ser el mantra de nuestra humanidad. Cuándo aquello es simplemente una perspectiva de una realidad basada en creencias transmitidas, limitantes y basadas en la ley del no esfuerzo. Podríamos estar toda la vida planeando y soñando nuestras metas juntos sin embargo si no cambiamos nuestros hábitos diarios los más mínimos detalles y pasamos a la acción nuestros sueños que harán parte del basurero de los sueños de la humanidad. 1% de talento 99% de sudor. Un sudor consentido con propósito con visión será capaz de moldear tu cuerpo y tu mente a tu mejor versión. Recuerda la ley de la vibración somos nuestros pensamientos y acciones aquello en lo que creemos y repetimos En aquellos nos transformamos y atraemos aquello que somos porque si quieres manifestar tus sueños comienza cambiando tú mismo desde el día a día enfocado en tus hábitos. La clave es partir de menos a más creando un plan una rutina un diseño de cómo imaginas tu tu día a día y ahora puesto en una semana a través de una planificación para luego simplemente comenzar a replicarlo. Se trata de transformar una práctica en una rutina una rutina basada en hábitos que en este caso tienen que ser saludables para que así nos ayudan a transformar aquella energía negativa que venimos replicando el pasado ahora en una energía positiva qué nos ayude a nosotros ya le entorno a manifestar la mejor versión posible de realidad llevaba ahora a la práctica y no quedan dos simplemente en el tintero de los sueños. La clave está en poner en el calendario una estructura simple de prácticas basado en el tipo de vida que queremos diseñar. Un diseño de vida qué tiene que ir en función de los sueños que queremos manifestar juntos dónde estaremos transformando los sueños en objetivos y que a través de una planificación ahora podremos estar viviendo cumpliendo manifestando. Se ritualista con tu práctica no falles y prepara con antelación todo lo necesario para su puesta en práctica y verás como día día semana semana mes a mes año tras año vas cosechando lo que parecía imposible en un inicio.

La respiración y la energía vital

Si hay algo profundamente poderoso es la respiración. Ejemplo: caminar mientras se respira inhalando una intención y exhalando la misma intención, mentalizando por ejemplo la palabra “confianza” al inhalar y al exhalar, estaremos manifestando conscientemente esa vibración.

La energía pránica, el aire, el éter, estará siendo inhalando mientras repetimos un mantra, una palabra, un decreto, esto es equivalente a decir respirar utilizando la transmutación mental con un decreto. En simple, independiente a la forma en que múltiples caminos de conocimiento y sabiduría puedan decir esto mismo, el hecho real verdadero es que al respirar, si intencionamos mentalmente una palabra, al inhalar y al exhalar, estaremos manifestando aquella vibración, interna y externamente. Interna será cuando inhalemos, esta se volverá lunar, será emocional. Mientras que al exhalar mentalizando la palabra “confianza” por ejemplo, estaremos manifestando en el cuerpo y en la realidad material aquella vibración. Tenemos ya dos elementos claves para la alquimia de la manifestación de la realidad. Una es la respiración, importantísima, es energía pura, energía vital misma. Es lo más preciado en cuanto a los elementos para nuestro cuerpo. Podemos pasar mucho tiempo sin comer y sin tomar agua, sin embargo sin tomar aire, no duramos siquiera 20 minutos y con ello nuestra vida simplemente acabaría en ese instante. El segundo factor clave es el uso que le damos a esa energía, lo cual es la intención, que en este caso lo estaremos dando un decreto fuerza. Esto es eligiendo una palabra a modo de mantra y repitiendo constantemente en cada inhalación y en cada exhalación. Con estos dos elementos ya podremos empezar a generar alquimia mental, lo que también se conoce por transmutación mental. Ahora hay un tercer factor que es importante conocer, por que de igual forma determina la eficacia de nuestro hechizo. Este es el nivel de energía vital con el que contamos. Y si bien existen muchos factores que he descrito en otros de mis libros, hay uno en puntual que es el más importante luego de haber vivenciado la fuerza de todos los demás. Y me refiero a la energía sexual. Es la energía sexual en cada persona lo que estará determinando la fuerza con la que se proyecta la intención utilizando la respiración como movimiento entre lo interno y lo externo. La respiración será el vehículo de la sublimación energética, a la vez que estará nutriendonos de nueva energía constantemente, el decreto será la dirección de la intención y el nivel de fuerza de la intención lo estará dando la energía sexual. La energía sexual estará determinando el grado de pureza de nuestra manifestación, porque es el motor de nuestros deseos, es lo que está impulsando constantemente por ejemplo las ganas de comer o el deseo de consumo en general. Lo importante es destacar que el tercer factor que está determinando constantemente nuestras alquimias, nuestras manifestaciones, sean estas conscientes o inconscientes, es nuestra energía sexual, por que en síntesis establece el decreto mental, sea este consciente o inconsciente, y la respiración sigue su curso, por lo que el grado de pureza de la energía sexual si está determinando la realidad personal y el medio ambiente inmediato que pasamos a experimentar. Repito que es bastante más complejo y profundo el comprender de qué forma la energía sexual y por qué, es la causante de la manifestación de nuestra realidad. Ahora lo importante es que la técnica para realizar la práctica ya se encuentra dada de forma simple. El resto es pura repetición de la práctica. Repetir, repetir y repetir. La práctica hace al maestro. Allí está el verdadero arte de la magia, en la comprensión de que la energía se transforma gradualmente y no de golpe. Es grado a grado, escalón por escalón, todos los días un poquito y así. Partiendo de menos a más, como todo en la vida, esto no es la excepción a la regla. La práctica hace al maestro y la alquimia que puedes generar es fruto de un esfuerzo que dará sus frutos en el tiempo, no es un milagro instantáneo por más que pudiese ocurrir dejando abierta la puerta al misterio de la divinidad que desconozco. Sin embargo, en la generalidad, podemos decir que es nuestro real esfuerzo y método lo que nos llevará a vivir la transformación que necesitamos. Es tiempo lo que te tomará obtener los frutos que siembres. Tus frutos serán el resultado de tus hábitos. Podrás acelerar o ralentizar el proceso, sin embargo será tiempo lo que haya en ambos casos. Un tiempo que se volverá relativo, elástico, si logras accionar las causas para ello. Entonces volviendo a la práctica, los tres principales factores para la alquimia son: respiración, decreto y energía vital. Estos factores comenzarán a movilizar luego al cuerpo y la emoción. Si te das cuenta son primero los elementos masculinos para luego dar paso al efecto en los elementos femeninos. Tal como la naturaleza misma vibratoria. La respiración es lo que está determinando la frecuencia de nuestro cerebro, de hecho las emociones están asociadas a ritmos de respiración específicos, la resistencia física también se asocia a la respiración y en el yoga por ejemplo ya se vuelve una comprensión y práctica fundamental.

Parte V · Las Fases del Cuerpo Solar
Las 4 fases en el aumento de la energía vital

A continuación se describen 4 fases que van surgiendo en la medida que se va aumentando progresivamente la energía vital y que pueden ser claramente distinguibles. No es un absoluto ni tampoco pretende ser un dogma vibratorio del aumento de energía expuesto aquí. Al contrario, es un mapa de ruta que muestra de forma simbólica y a la vez clara y directa, que es lo que va ocurriendo cuando nuestra energía va aumentando gradualmente.

Esto no es lineal, sin embargo si hay una progresión que a la vez es simbiótica entre las mismas fases. El tiempo de duración de cada una de ellas es relativo y en el caso de la fase de autosanación podemos decir que siempre estará presente. En todas las fases es posible ampliar y detallar en extenso más aspecto, sin embargo dada la naturaleza del diplomado, se ha optado por enfocarse más en la autosanación y sus fases internas, sumado a su descripción general. Las 4 fases equivalen a distintos estados vibratorios que son posibles de manifestar en una persona. La eventual llegada o no a una u otra fase vibratoria, puede que sea en paralelo con otra fase o no, incluso desde la primera fase. Me refiero con esto a que no es un dogma vibratorio lo que se expondrá, no equivale de forma universal para todos y todas por igual tampoco, sin embargo si es posible distinguir distintas fases, como lo es posible de hacer en el caso de la temperatura para el frío y el calor. A su vez no habla de una división de mejor o peor en ningún caso. Lo aclaro para no confundirte mentalmente en tu autosendero evolutivo. Donde ahora estás volviéndote quizás un practicante y ya no solo un estudiante teórico de las fuerzas vibratorias universales, mágicas o según como tú les quieras llamar a las fuerzas que operan en el universo y generan diversas manifestaciones.

Integrar una dualidad dañina o un concepto divisorio hacia tus iguales sería simplemente repetir el samskara (ciclo o impresión kármica) egoico que precisamente estás, me imagino, intentando resolver aquí. Sanar implica precisamente vivir integrado al todo que ya se es. Entonces es vital comprender que no hay jerarquía o división alguna, que simplemente no es posible en la realidad espiritual. Es esa una ilusión semántica que construye la mente, a veces para organizar y otras también para destruir. Te advierto de este punto para que no te confundas en el sendero que iniciarás aquí. Cientos de personas en la antigüedad o quizás miles incluso y ahora en el mismo presente, están actualmente confundidas en este aspecto, creyendo que el desarrollo de la consciencia, energía, habilidades o recursos, además de entenderlos de forma lineal, o basados en prácticas absolutas, los hacen más o menos según su nivel de práctica o desarrollo. Manejando títulos o haciendo parafernalias que nada tienen que ver con la genuina integración del alma en la persona. No hay ningún nivel en esencia, es esa tu libertad al comprenderlo. Somos concéntricos, esféricos e infinitos podríamos decir, no así lineales y finitos, aunque toda la construcción de la realidad que percibimos sea así y por ende lo creamos así, identificándonos con lo que percibimos y nuestros ancestros han percibido. Moldeando la cultura y lo inconsciente con arquetipos que nos hablan de una realidad que no es en su esencial, “realmente” así. No hay mejor o peor que nadie ni nada independiente del grado vibratorio que cada persona haya podido alcanzar en su vida y en donde cada quien pueda sentirse más o menos identificado por una u otra fase en mayor o menor medida, haber alcanzado cierto grado no lo hace meritorio de nada en lo absoluto tampoco

Fase de Autosanación

Es un primer reconocimiento de las fuerzas que originan la salud y la enfermedad. Es el inicio del sendero. En esta fase la persona se vuelve consciente de que está herida y comienza un proceso de autosanación. Este proceso sin retorno derivará en la comprensión profunda de su herida, su trauma, autoindagará en la naturaleza de sus creencias inconscientes, los patrones de conducta en su árbol familiar, los paradigmas que ha integrado y que se han reproducido en la historia que hoy forman parte del inconsciente colectivo y su inconsciente personal. Paradigmas energéticos, biológicos, sociales, espirituales, familiares, laborales, sexuales, amorosos y del conocimiento en general. Se cuestionara todo en esta fase. Comienza un proceso de caos interno que progresivamente irá desvelando la ruta hacia la perfecta armonía de la siguiente fase. Sin antes vivir el efecto del péndulo. Vivirá los beneficios de un primer aumento, sin embargo luego de los primeros 30 a 50 días vivirá un efecto de regresión pendular o contracción vibratoria de su campo toroidal. Volviendo a revivir ahora una fase de caos que manifiesta una resistencia al cambio, donde los problemas resurgen y el malestar subsiste. Sin embargo ahora contando con la mirada correcta, las herramientas necesarias y la fe puesta en la esperanza de que todo ciertamente estará mejor de seguir practicando y aumentando su energía vital hacia su propio bienestar y paz interior. La perspectiva va cambiando, donde si bien el problema existe aún, ahora la mirada es distinta y se aprecian más posibilidades, hay mayor bienestar en todos los sentidos. La persona ha comenzado a transformar gradualmente mediante la práctica de autosanación su nigredo kármico, su sombra inconsciente, su karma negativo. Ha iniciado un proceso de alquimización que le llevará a revelar su sombra y enfrentarse a sus propios demonios internos, contando ahora con lo necesario para cumplir su tarea. Finalizar el ciclo de dolor. Sus 4 cuerpos inferiores comenzarán progresivamente a aumentar de energía vital. El cuerpo mental, emocional, físico y espiritual, cada vez más van obteniendo energía, se están regenerando y gradualmente el trauma encuentra un proceso profundo de resignificación de lo vivido en el pasado infantil.

Es vital en esta fase ser disciplinado, organizar las prácticas en la semana, poner dia y hora para cada una de ellas, partir de a poco, sin embargo partir y cumplir con lo propuesto. La práctica hace al maestro. Esta es una fase de autodisciplina y amor propio. Poco a poco, día a día, se va generando un crecimiento de lo que en un inicio era simplemente una semilla, una posibilidad que ahora se va transformando en un hábito para la vida. Esto no se trata de cumplir con una serie de pasos para cumplir con algo externo. Se trata de comprender la matriz vibratoria que siempre subsistirá en nosotros, hagamos lo que hagamos, todo es vibración y en esta fase esto cobra sentido para el estudiante. Donde pasa de ser un teórico a un practicante.

En esta fase se comienzan también a atisbar los primeros vestigios de un misterio lenguaje espiritual escrito en la naturaleza física y el tiempo, la ansiada integración del universo inconsciente con el universo consciente de manifestación. En esta fase se logra vislumbrar las primeras letras doradas del lenguaje angelical, donde vamos comprendiendo que todo es perfecto y que todo está conectado y sincronizado. Nos volvemos gradualmente conscientes, de un “Maktub”, un todo está escrito.

Aquí la clave está en comprender que el trauma es posible de sanar comprendiendo el principio de reversibilidad aplicando la transmutación mental, repitiendo una y otra vez decretos que conlleven a la integración, el perdón, la compasión, la gratitud y el amor. El ho'oponopono se sugiere a modo de decreto y se estará realizando una sanación profunda si además se realiza durante la meditación. Es trascendente recordar que sin un cambio de alimentación la sanación mental y emocional, simplemente no es posible, por que es la alimentación lo que está replicando la bioquímica emocional del cuerpo, lo que genera a su vez una vibración mental que vuelve a repetir una y otra vez el trauma. Sumado a ello, existe una clara adicción de dopamina que forma parte del ciclo traumático. En esta fase es necesaria la transformación vibratoria de cada uno de los cuerpos mediante la repetición constante de las prácticas. Así se generarán los hábitos y se irá aumentando la energía gradualmente, trascendiendo el efecto negativo del péndulo vibratorio, hasta alcanzar la fase de la neutralización.

Fase de Neutralización

Durante la fase de neutralización la persona comienza a dejar de perder energía, porque ahora genera más de lo que pierde fruto de su trauma por medio de la ansiedad, depresión, estrés o creencias limitantes. Su comportamiento errático continúa, su autoboicot también, y su ciclo kármico sigue su curso, sin embargo, ahora tiene más energía para compensar cada pérdida. No importa que retroceda 3 pasos, está avanzando 5 y así gradualmente ascendiendo…Esto nuevamente se hace posible gracias a las prácticas. Las vibraciones de odio y negatividad asociadas a un karma destructivo, se ven ahora neutralizadas. Existen, sin embargo ya no te derriban. No frenas la lluvia, sin embargo ahora ya no te mojas. Comienzas a ver tus primeros frutos, en este punto ya llevas unos 3 a 4 meses de práctica constante. Seguirás retrocediendo, de eso se trata la vida, sin embargo no dejarás de avanzar. Ya sabes que puedes ser autosuficiente y el camino que has iniciado no conoce el retorno. Una vez que tu mente se ha abierto al misterio infinito de tu ser, jamás volverá a ser la misma, jamás. Y ahora tú tienes la oportunidad de reconocer la semilla de la inteligencia divina en ti y tomar el control de tu vida y vivir como mereces vivir, en paz…

Tu cerebro ha cambiado, tu red neurálgica ya no es la misma de cuando empezastes tu autosanación, la red de información eléctrica asociada al trauma ahora gracias a la repetición de decretos positivos basados en el amor y en la compasión, encuentra nuevas redes sinápticas relacionadas a la gratitud y el perdón. Vas superando el dolor, aún duele y quizás te duela toda la vida…sin embargo ya no hay hemorragia y eso es suficiente para poder continuar con vida. Reconoces donde caes y por que, así también que hacer para prevenirlo y cuidarte de volver a caer. Previene a tiempo, no creas que puedes jugar con el descenso, el descenso juega contigo. Te sugiero aquí cautela…no creas que tienes el control sobre lo que no lo tienes, por algo estás aquí leyendo esto y no en la octava dimensión con los maestros ascendidos. Estamos recordando y aprendiendo, es importante comprender que podemos caernos siempre, saber nuestro lugar dimensional, mi sugerencia es que nunca bajes la guardia y subestimes las fuerzas destructivas, son reales, las ignores o las comprendas. Si caes…volverás a empezar como lo has hecho durante eones, si logras trascender tu vórtice kármico, tu samskara, tu oportunidad de transformación, entonces te habrás vencido…habrás entendido de que se trataba todo esto de estar vivo…y si caes, no te preocupes, ya sea en esta o en la próxima vida, siempre habrá una nueva oportunidad. Al final del día somos nuestros propios jueces. Ahora … .intentalo…da lo mejor de ti…¿Sabes? estás viva, eres un alma viva, que puede trascender sus propios límites, transformar su época, su familia, la misma historia si así lo quisieses…cree en ti y no dudes jamás de que tienes el potencial de un ser inmortal. Y camina si puedes, con la humildad de estar hecho de polvo de estrellas.

Es la transmutación mental siempre aquí la llave de la auto maestría regenerativa. La vibración que tus 4 cuerpos van cultivando debe ser llevada aquí mediante tus decretos hacia tu autocompasión y tu amor propio, para que así tu fuerza inmortal que yace en cada estrella y ser vivo pueda florecer tal amanecer en primavera. La repetición del decreto “Yo soy luz” durante tus meditaciones hará la transmutación mental de tu trauma y generará un efecto de reversibilidad biológica en todo tu ser y kármico a la vez. Sanará gradualmente tu árbol familiar, porque por telepresencia cuántica los estarás iluminando, tu alma se encenderá en medio de las tinieblas y el nigredo de tu consciencia lograra salir del inframundo donde ha estado custodio durante quizás milenios. Te encontrarás cara a cara con mayor fuerza con tu sombra, esta te visitará ahora en tus sueños y la verás con mayor presencia volcada en tu realidad perceptible. No te botara, serás fuerte, sin embargo tu sombra también lo será, por que por paradójico que sea, ahora será tu equivalente vibratorio. A mayor luz, mayor será la fuerza de tu sombra. Mantente en el amor, en la paz y todo estará bien. Sin embargo habrá un punto de claridad donde la sombra no te alcanzará, lo sabrás notar, es claro y nítidamente perceptible en la consciencia. Mantén la pureza de tu palabra, de acción y de mente y el principio de causa y efecto jugará siempre a tu favor. Tu sombra se irá purificando gradualmente, no será rápido, pero lo será si logras ser la montaña en plena tempestad. La meditación, el ejercicio físico y la escritura aquí se vuelven vitales. Hazlas una trinidad alquimica y tu vibración se mantendrá fuerte, brillante y cristica.

Tu cosmovisión en este punto también se irá transformando y psicológicamente irás logrando crear una versión interna positiva de ti. Has estado puliendo una nueva máscara egoica ahora positiva y no destructiva. Tu personalidad se comenzará a transformar, morirás sin embargo renacerás…y de eso se trata todo esto. De morir mentalmente para lograr renacer en vida. Tu cuerpo se estará transformando y tu espíritu también. El constante estímulo bioquímico positivo de tus genes fruto de la reprogramación subconsciente que has estado realizando, habrá logrado transformar la respuesta epigenética de los estímulos vibratorios del medio ambiente que antes te causaban estrés. Las señales vibratorias del entorno que antes te causaban temor ahora te serán de desafío. Lo mismo que antes dañaba ahora no te dañara y comprenderás que todo se trataba de la perspectiva con la que mirabas las cosas.. El fuego no es malo, el agua tampoco lo es, sin embargo puedes quemarte con el fuego y ahogarte con el agua, lo que a su vez no hace malo a ninguno de ambos elementos.

Comienzas a cambiar tu mirada, ahora de manera más profunda y tus genes también forman parte de ello, donde la sensación de bienestar es cada vez más clara y positiva. Pasas de ser víctima a ser protagonista de tu propia vida. Las constantes descargas emocionales, los constantes suspiros por trotar y escribir, te van descargando de la carga alostática de tu trauma. Te vas llenando de placer, dopamina real que tu cuerpo comienza a generar, al contrario de la dopamina del azúcar o de las redes sociales.Tendrás menos cortisol en tu sangre y tu cerebro comenzará a valorar el esfuerzo. Te pedirá más y más, porque le es placentero. Aprenderá ahora del esfuerzo y no del placer inmediato. Por consecuencia tu valor interior se fortalecerá. Tu trabajo aquí también tendría que verse profundamente resignificado. No te dará lo mismo lo que antes te daba lo mismo en síntesis con tu trabajo y con tus relaciones. Iras valorandote cada vez más. Aunque quizás nunca nadie jamás logré saber todo lo que has sufrido y tenido que pasar y vivir para ser quien hoy eres…al menos tendrás la paz de saber que tu si te valoras y te has escuchado, te has dado el tiempo de cuidarte y amarte como lo mereces. Comprendiendo que eres invaluable y magníficamente importante. Seas quien seas o hagas lo que hagas, te das cuenta que mereces una vida plena, en bienestar, abundancia y en dicha. Logrando así gradualmente una cada vez mayor consciencia de la trascendencia álmica que va teniendo cada aspecto de tu vida. La meditación y la alimentación consciente ya son hábitos que se encuentran sembrados en tu vida y por consiguiente tu nivel mental y fisiológico, son ahora estables. El trauma sigue existiendo, sin embargo la reversibilidad de la herida es ahora más rápida y la hemorragia ya no te destruye. Recuerda, la clave está en la repetición. Está es la fase de neutralización. Has comenzado la profunda resignificación e integración de tus fuerzas inconscientes. Puedes ahora continuar a la siguiente fase, donde aprenderás a proyectar la energía vital que has estado cultivando y con ello lograr modificar la realidad tal y como la conoces, a niveles donde quizás no considerarias posibles de imaginar aún y que son irreales para la consciencia que no despierta a la realidad superior vibratoria. Comienza aquí una fase de iniciación mental, la fase de la manifestación.

Fase de Manifestación

En esta fase la persona ya cuenta con suficiente energía vital para manifestar a través de su intención. Esta manifestación puede ser hecha utilizando decretos mentales o bien una visualización. Ambos aspectos son herramientas que pueden ser entendidas por diferentes aspectos de la transmutación mental, me refiero al decreto o a la visualización. Siempre la respiración es aquí el impulso que da la fuerza al decreto o visualización. Es lo que genera la concentración de la energía. La respiración modifica las frecuencias cerebrales y la mente modifica el cuerpo. Por lo que generando una adecuada respiración, tranquila y calmada, profunda y serena, concentrándose en el decreto por ejemplo, donde podemos además sumar la visualización, sin ser excluyente la una de la otra, estaremos proyectando con fuerza entonces la manifestación. Ahora es importante comprender que la manifestación, siendo un aspecto de la ley de la atracción para algunos y para otros la ley de la atracción en sí misma, es el espejo de la mente. Quiero decir con esto que en síntesis, la ley de la atracción o la manifestación en sí misma, es el reflejo de lo que está en la mente. Siempre estamos manifestando o atrayendo dicho de otra forma. Atraemos lo que somos, en síntesis. No solo lo que pensamos de forma consciente. El pensamiento tiene cualidad gravitatoria en el éter, genera atracción, es plasma etérico que al ser moldeado con nuestra mente de forma consciente, a voluntad, genera una realidad particular y única para nosotros según lo que estemos queriendo manifestar. Por más masificación que haya al respecto de la ley de la atracción o de la manifestación, no deja de ser por ello una ciencia oculta que merece toda nuestra atención y respeto desde el punto de vista de la importancia que tiene su comprensión y aplicación. Es una ciencia oculta ancestral, que podemos traducir a nuevamente, un aspecto de la transmutación mental, porque…”Todo es mental, todo es mente.” Nuestra vibración mental entonces será lo que reflejará la manifestación. Este proceso de manifestación mental siempre está ocurriendo, diciendo con esto que siempre está ocurriendo una manifestación inconsciente, que ahora, dada la fase donde estaremos, podremos a voluntad, generar una manifestación consciente de la realidad. Ya no solo considerando el aspecto de por libre albedrío decidir que intencionar, utilizando un decreto o una visualización, si no que además tendremos la energía vital necesaria para proyectar dicha intención con fuerza y moldear así el éter plasmático para dicho fin y a nuestra voluntad.

En esta fase no solo se comienza a ser realmente consciente del potencial vibratorio que tiene la mente respecto a la realidad, si no que también se va tomando consciencia respecto a lo inconsciente. Es posible aquí comenzar a atisbar un puente ahora más claro y legible entre lo inconsciente y lo consciente. Los eventos que ahora vivimos en la realidad física ya no son atribuibles a una serie de eventos casuales donde no tenemos ninguna injerencia o dominio, si no que podemos ahora influir sobre algunos de ellos y también percibir una sagrada sincronicidad entre los eventos que ocurren entre lo inconsciente y lo consciente.

Nos volvemos partícipes de la sincronización, pudiendo adelantarnos a los sucesos antes de que estos se manifiesten en la fisicalidad, sin aún poder modificar la realidad material misma, sin embargo, vamos ya recordando en esta fase, la escritura sagrada de los dioses, el irdin ancestral entregado por los ángeles. Aquella sagrada escritura simbólica que manifiesta las modificaciones en la realidad física…sin embargo aún no está oculta esa enseñanza, tal esfera de la sephirot a la cual aún no logramos llegar…nuestra mente sin embargo se comienza a volver gradualmente maestra de sí misma, el misterio de nuestro destino se acerca cada vez más al evidente efecto “maktub” de que “todo está escrito” y que aunque no entendamos la sincronicidad en su totalidad ni el principio misterioso del destino kármico, sabemos que todo está interconectado y de alguna u otra forma, hay un destino que aunque tengamos libre albedrío…sucederá. Las paradojas divinas que se mencionan en el Kybalion aquí se presentan con mayor agudeza y nuestros sentidos parecieran estar cada vez más agudos. Es posible que tengamos mayor fuerza, pudiendo dormir menos horas, existirá una regeneración física y mental más rápida, la telepatía estar fluyendo de mejor forma y la autosanación estar elevándose a una condición evidente de alquimia interior donde ahora cada proceso derivado del trauma que pasa a ser gradualmente más y más consciente, ahora nos presenta una realidad volcada en lo exterior. Donde vemos la manifestación del trauma interno en la realidad física externa. Vemos el trauma hecho nuestra realidad, nuestra vida. Comenzamos a ver el hilo dorado que ha estado tejiendo nuestra vida toda la vida… Y comenzamos a despertar…a despertar gradualmente de la ilusión de la realidad.

Cada vez surgirá aquí una consciencia de que la manifestación pasa a ser realmente cierta y que todo lo que está en la mente es lo que ciertamente se estará manifestando. Por ende ahora la mente pasa a ser el principal foco si es que somos pulcros en nuestro trabajo alquímico. La soledad será el templo, donde encontraremos el refugio para la contemplación, nos abrirá las puertas a la dimensión akáshica para seguir estudiando el lenguaje sagrado de la sincronicidad entre lo inconsciente y lo consciente. Según cada karma y libre albedrío esto se irá dando de una u otra forma, sin embargo la posibilidad por energía vital estará disponible para todos por igual. Similar a llegar a un cerro y poder mirar el horizonte. Hay quiera seguir mirándose los pies aún al haber llegado a la cima y hay quien decida despertar a la realidad mayor y mirar sin miedo el infinito secreto frente a sus ojos. La claridad desde los sueños en relación a la vivencia cotidiana es posible que comience a manifestarse gradualmente aquí. La telepatía y otras formas de habilidades, no siendo el objetivo sino una mera consecuencia, son posibles de desarrollar aquí practicando la meditación.

Cada trabajo interno de sanación aquí se vuelve más fuerte y poderoso en su magnitud y trascendencia. Porque es una posibilidad que la persona comience a percibir el trasfondo álmico y ya no meramente emocional o psicológico. La alimentación como en toda fase es fundamental. Será más evidente la transformación vibratoria del alimento. Con esto me refiero a que el alimento pasará a transformarse en formas de pensamiento y conductas ahora con la posibilidad de que también veamos esa secuencia de transmutación que antes nos era totalmente inconsciente. Los guías le asisten de forma más clara que antes. El lenguaje de confirmación entre los guías y la persona ahora es más preciso. Se logra establecer un puente crístico entendible entre ambos mundos. Los guías ahora con mayor fuerza que antes comenzarán la asistencia si así lo permite la persona. Siguiendo las indicaciones de los guías se mantiene atento a la neutralización de las fuerzas negativas a la vez que va manifestando con su mente utilizando la transmutación mental en todo momento.

Fase de Materialización

Esta fase también puede ser entendida por la fase mágica. Aquí es donde todo lo anterior se integra de forma acumulativa, se aplica y se obtienen los beneficios de todas las prácticas de forma sinérgica, ya siendo a su vez hábitos y no prácticas como tal. La energía vital ha llegado a tal punto que sumado al proceso de purificación, la alquimia interna de la persona ahora se vuelca en la materialidad de una forma más consciente y no totalmente inconsciente. La persona es capaz de distinguir puentes claros entre lo inconsciente y lo consciente de su realidad, sea tanto desde los objetos que rodean su casa con su vinculación inconsciente llegando a la comprensión de una causa transgeneracional en su árbol, o por ejemplo comprendiendo la significación del símbolo de un sueño ahora traducido a un evento real donde es consciente que lo está viviendo en la realidad 3D sabiendo que fue antes soñado por su persona. La integración entre ambas fuerzas, consciente e inconsciente, es de tremenda importancia ahora por que ha logrado comprender por su propia ciencia, que las causas son originadas desde el otro lado del velo, desde el universo inconsciente, donde a su vez, son posibles de modificar, paradójicamente, desde lo consciente. Donde contando con gran caudal de energía vital, su ocupación como alquimista, atento al trabajo de neutralización vibratoria por medio de la práctica constante, le permite a su vez, vivir su encarnación de forma “común y corriente.” Su desarrollo sistémico, entendido por una persona con derechos y responsabilidades asociadas a un sistema comunitario, político, económico y de su supervivencia, comienzan ahora a desarrollarse con mayor armonía y bienestar. La persona manifiesta ahora en cada uno de esos aspectos anteriormente mencionados, los decretos como “armonía”, “luz”, “yo soy” y derivados del ho'oponopono, para construir armonías vibratorias en lo cotidiano, moldeando así con sus manifestaciones, cambios físicos reales en la materia que ahora es capaz de percibir, mediante la sincronización que ahora le es real y perceptible, entre la manifestación de la transmutación en el éter hasta el plano físico, el elemento tierra. Es ahora capaz el mago, la maga, de poder modificar la tierra, desde la mente, con el uso de la transmutación mental, de forma inmediata y no ahora retrasando su manifestación a otro tiempo-espacio como en la fase anterior. La manifestación aquí no es una semilla, sino que es un fruto directo de influencia en la materialidad. Su respiración se sincroniza a voluntad con el viento, pudiendo influir en su comportamiento físico, ya no mental. Su silencio interno es capaz de silenciar todo lo acústicamente perceptible. Es posible silenciar animales o personas con la simple voluntad del pensamiento o un sutil respiro con intención. Las sincronizaciones acústicas son evidentes en este punto y es posible adelantarse a muchos sucesos físicos. Se lee con más nitidez el lenguaje oculto de la sincronicidad.

Se comienza a levantar el velo de Isis y nuestro tercer ojo comienza a despertar del eterno letargo ancestral. Comienza a surgir la magia de forma evidente ante nuestros sentidos, donde nuestra mente ahora forma parte de las causas reales de lo que nuestros sentidos son capaces de percibir. Comenzamos a tener un pie en el mundo invisible y otro en el mundo visible. Comenzamos gradualmente a habitar entre los mundos. La presencia de los guías espirituales, las dimensiones superiores akashicas y los 3 mundos de conciencia con su diversidad de seres sintientes son posibles de percibir en esta fase según el desarrollo y capacidad de cada persona, sin por esto ser parte de la misma fase de manifestación la presencia o no de dichas capacidades de percepción. Sin embargo…el velo entre lo inconsciente y lo consciente comienza a volverse traslúcido y la realidad ilusoria se percibe cada vez más en su naturaleza original. La materia siendo un 99,999% de luz, es si bien aún sólida para nuestros ojos, ya comprendemos el hecho que la materia es éter densificado y que nuestra propia mente, siendo parte de la dimensión etérica, es capaz de moldear la misma realidad y así sucede…nos vamos adelantando gradualmente en el espacio tiempo además y las líneas temporales se comienzan a entrecruzar, vidas pasadas, presente y futuro, todo comienza a conectarse tal entramado cósmico de la realidad.

Esta fase es de gran responsabilidad, ya que conlleva un adecuado desarrollo espiritual. Cualquier mal uso de las fuerzas traerá consigo el péndulo kármico que conlleva la utilización de la magia negra, sea esta entendida por todo mal hecho a todo ser sintiente, cosa u esencia incluyendo el sí mismo que se es. No es posible evitar la ley de causa y efecto, por más que podamos neutralizarla con nuestra vibración. Las fuerzas negativas aquí no deberían existir en la mente desde el punto de vista de “maldad intencionada” con la energía vital. Y de ser así, la persona ha simplemente desarrollado un falso aumento en su energía vital no habiendo trascendido su propia sombra. El buen desarrollo de esta fase mágica se basa en el fundamento del amor propio que se proyecta a todos los seres sintientes y esencias universales. Es así que el lenguaje angélico comienza a presentarse por revelación de los guías a cada persona que se acerca a su consejo y ayuda. Se necesita humildad, entereza y honor. Virtudes a pulir en todo momento, acción, emoción y pensamiento. En esta fase el cuerpo solar ya camina en la tierra y todo se transmuta a su paso. Tal amanecer en la noche, asi las conciencias que circundan el alma iluminada ahora se iluminan sin necesidad de palabra, gesto o parafernalia alguna. Con la humildad que una estrella guía el viaje del navegante nocturno, con la templanza de un pájaro volando en la espiral ascendente del viento, realizando su viaje sideral sin propósito u objetivo alguno más que el vuelo mismo. Camina el cuerpo solar tal puma por el monte, sin miedo y con autoridad divina. Con la guía de Dios, todo mal se va purificando y toda oscuridad se va iluminando ante su presencia. El puente es ya crístico entre la mente y el cielo, similar a la mirada de un niño con su padre. La persona recuerda que ha vivido en muchas épocas, en muchos mundos y evoca con pureza un sentido de propósito y servicio hacia toda la humanidad, recordando que ha amado a cada humanidad en cada mundo en el que ha vivido. Su vida es ahora el sinónimo de la libertad.

Parte VI · Consciencia Crística
Cuerpo Solar y Consciencia Crística por Serapis Bey

La conflagración de sus fuerzas espirituales podrá salir victoriosa, sí su foco reside en la certeza férrea de que son el espíritu santo hecho carne. Ustedes son la noble dicha divina experimentándose a sí misma a través de un cuerpo que morirá. Sin embargo el aliento de vida, sin el cual nada pueden durar permanecerá. Eterno, insoluto y perpetuo. Continuará siendo aliento y siendo vida. Donde ahora ustedes, tras el lecho de su muerte seguirán vivos, seguirán siendo ahora el soplo de vida.

Su alquimia más trascendente no reside en la materialización de la compleja piedra filosofal, ni en el elixir de la eterna juventud que es posible de obtener durante el proceso alquímico realizando la “et solve coagula” entre el rocío equinoccial de marzo y la sal con las distintas fases del sagrado arte. No es aquella sustancia mágica, tal licor de los dioses que con solo un par de gotas salen de sus cuerpos, lo que buscamos entregar. Tal DMT o planta sagrada, que por noble y altruista que pueda haber sido su uso, nosotros no buscamos generar. Con esto, nos referimos a que el gran Arcano de la sabiduría es inmaterial, espiritual.

Por qué es utilizando bien su intelecto, su esfera mental, que ustedes logran acceder a todo su mágico y máximo potencial. Para ello requieren obtener energía vital y llevarla a su esfera espiritual, donde es desde allí, que está se sublimara, para luego manifestarse nuevamente en la esfera material. Son muchas las sublimaciones vibratorias entre la esfera espiritual y la esfera mental las que deben llevarse a cabo para que la totalidad del karma espiritual pueda ser purificado. Esto equivale a un proceso equivalente de reencarnación, entre el espíritu y la materia, donde ahora estando vivos ustedes logran descender a su esfera material y consciente, las fuerzas eternas espirituales de su alma.

“Nadie llega al padre si no es a través de mi.”

– Jesús. (Juan 14:6)

Aquella sentencia del divino maestro, no es literal, sino que nuevamente una alegoría metafísica. Es necesario comprender que muy poco del conocimiento religioso o metafísico antiguo es literal. Literal ha sido tomado en el presente al desconocer las llaves de los misterios esotéricos antiguos, al punto tal de desconocerlos, negarlos y atacarlos hasta ser considerados herejes. Sin embargo lo cierto es que la biblia como otros textos sagrados, que sí lo son, son alegorías astrológicas, memorias de la creación, mensajes revelados y enseñanzas de maestros iluminados o discípulos los cuales hablan en un idioma mayormente encriptado de sabiduria esoterica similar a la utilizada por los hebreos o gnósticos del primer tiempo anterior a cristo. Desde los cuales, desde Egipto, Mesopotamia, Árabes, Chinos e Hindúes, se construye milenios antes de cristo, la cosmovisión esotérica proveniente del conocimiento astronómico ancestral. Relacionado a sus templos y revelaciones divinas asociadas a los textos sagrados antiguos. Tanto los arquetipos divinos, el dios que muere, la trinidad, la reencarnación, el descenso al inframundo, la diosa que desciende, los rituales de iniciación, simbología y geometría sagrada, etc. Todos estos conocimientos provienen de la primera etapa de la humanidad, muy anterior al mismo cristianismo. Siendo el cristianismo en gran parte una religión heredada esotérica y adaptada por los romanos, quienes ya tenían la estructura mitológica y religiosa heredada por Orfeo. Orfeo, quien crea los misterios órficos, aprendidos en las escuelas de misterios egipcios, al igual que Pitagoras y Pláton años después.

La frase hace referencia a que, solo a través del “Yo soy”, que él mismo repite haciendo eco de la enseñanza antigua, es que la mente del ser humano puede lograr su conciencia crística. Jesús fue un iniciado del más alto orden divino en los grandes misterios sagrados. No sólo siendo la encarnación de un avatar de altísimo grado en la jerarquía espiritual, si no que además iniciado en las más altas sabidurías egipcias y orientales. La frase se traduce en la práctica a tener que elevar la frecuencia del pensamiento hasta generar la consciencia crística en la mente intelectual. Fusionando así, la esfera espiritual con la esfera mental. Es así que surge la consciencia crística, el cristo solar en cada uno y en cada una de ustedes. Una vez realizan la transmutación mental de los distintos niveles de su mente, consciente, subconsciente e inconsciente, mediante el uso del “Yo Soy” y sus derivados adjetivos, según sea el propósito de la transmutación mental. Es así que ustedes logran realizar el puente crístico en sus conciencias. Únicamente mediante el reconocimiento de ser uno con la divinidad eterna de la fuente, traducida en la frase “Yo soy”. Aquella frase o entendimiento, es realizado por la esfera mental, no la esfera material y tampoco la esfera espiritual. Porque la esfera espiritual ya reconoce su esencia inmortal y unificada. No tiene el veneno de la dualidad y la separación, no vive entre el deseo o el rechazo. Por otro lado, la esfera material jamás desde la percepción humana logrará ser una y eterna. Porque la dimensión mortal,material, está siempre en constante transformación, y el fuego no es lo mismo que el agua. Por ende la mente observa y percibe esa fragmentación y dice. “No todo es uno” “no todo es mortal”. Es por esto que la iluminación de la mente, logrando la unificación de la esfera mental con la esfera espiritual, es lo que logra la disolución de las paradojas del reino de lo mortal y lo material. Iluminando a su vez con esto la dimensión material, la sublimación espiritual, de la conciencia eterna, crística, ahora observado a través de los ojos de la consciencia mortal. Es allí que la materia percibida es ahora concebida por una ilusión vibratoria compuesta de átomos, de energía, de la misma energía de mente inmortal. Por ende ahora lo que se percibía como mortal, es ahora percibido como distintos aspectos de la inmortalidad que siempre está en constante movimiento y transformación. Una vez, las dos esferas sutiles, el aire y el fuego, se hallan unificados, pudiendo el hijo, la mente, haber ascendido al espíritu, el padre. Es que su cuerpo, la madre, la esfera material, podrá entonces ser transformada en el cuerpo solar. Cuerpo solar y conciencia crística. Una vez, la luna, su cuerpo y emociones, junto al Sol en ustedes, la mente y su espíritu, se encuentren perfectamente unificados, entonces el matrimonio alquímico tendrá efecto. Y no habrá mal en la tierra que pueda dañarlos y todo lo material será fácilmente resuelto. Porque el cuerpo caminará ahora despierto y la mente racional se habrá iluminado, habrá comprendido su razón de ser, su existencia, el sentido y propósito de su encarnación. El puente es crístico, o no lo es. Siendo el amor. En términos hebreos, el “Daat”, es el amor. Cuando la esfera mental se unifica con la esfera espiritual, la esfera material asciende de grado vibratorio. Tal campo electromagnético y los planetas. Estableciendo una coherencia vibratoria y geométrica equivalente al diseño de la vida. Esto es la proporción de oro, Phi expresada ahora desde sus Merkabah alineados con la misma geometría del espíritu. Es decir el arquetipo divino de la flor de la vida, la matriz divisoria del espacio-tiempo que estructura y da forma a la materia en la naturaleza. El matrimonio entre el cielo y la tierra. Siendo la esposa del intelecto, la perfecta y hermosa naturaleza, con su abundante y divina presencia. Cuando la llama trina, las 3 esferas, es encendida en el ser humano. Hablamos de un inmortal en un cuerpo mortal, un semi dios encarnado. Es la llama de sus 3 chakras inferiores la que debe ascender, evitando ser consumida por su vibración animal. Hasta llegar a su corazón y despertar el “yo soy”, su consciencia crística solar. Luego la llama debe seguir subiendo hasta llegar a su coronilla y encender su séptimo chakra. Para desde allí encender la esfera solar sobre sus cabezas, la esfera espiritual, su corona, su disco solar, la consciencia crística inmortal. Es así que la llama del primer chakra rojo, con la llama verde del chakra corazón y la llama de sus séptimos chakras deben ser encendidas. Manteniendo una respiración profunda y sublime durante su meditación, mientras repiten el mantra “Yo soy luz.”

La iniciación espiritual

La iniciación espiritual es un camino para el despertar de la consciencia crística en cada ser. Cuando es encendido el cristo solar, la consciencia humana se iguala en escala, a la divinidad de la fuente, la suprema luz. Dado que el fuego crístico es la semilla de la luz infinita, todo el conocimiento va siendo gradualmente adquirido por la persona según su propio plan del alma. La mente va despertando ante el hecho de que percibe una ilusión vibratoria, Comienza gradualmente y con nuestra ayuda a desprenderse del mundo de los sentidos que lo aqueja. A mirar su pasado con compasión. A nutrirse de salud y no de enfermedad. A trascender los ciclos de dolor familiares. A soltar ideas preconcebidas por su cultura, historia y familia. Comienza a soltar dogmas, comienza a liberarse del mundo para gradualmente ir liberándose de sí mismo. Se va liberando de la repetición de su karma familiar. Hasta que finalmente logra captar la esencia inmortal que subyace en cada manifestación. Dado que cada manifestación al ser percibida adquiere significado desde la mente adoctrinada que observa, en la medida que la mente que observa mantiene encendido su cristo solar, entonces aquel significado que antes percibía simplemente desaparece, dando origen una observación pura, libre de significado o concepto. La observación de la luz u observación pura, no es la observación física de la luz en todo aquello que se percibe. Si no que es la visión de la unidad. Es una visión que integra en la mente el hecho de que toda la materia universal, en sus diferentes estados vibratorios, está hecha de una luz espiritual. Una luz que al ser vista por el ojo físico o astral, es a su vez equivalente a la luz física del ojo humano. Sin embargo, aquella luz espiritual de la que están hechas todas las cosas, se encuentra a su vez velada a la percepción, por que la percepción se encuentra por diseño divino limitada por evolución. Es un rango vibratorio similar a la división existente entre los elementos. Aquellos elementos o toda materia universal, al ser vistos bajo un prisma sin limitación en la percepción, es decir, con total integración de toda la información/energía visible, la persona solo vería luz blanca y nada más. Lo mismo sucedería en la noche, donde si el ojo humano logrará captar todas las frecuencias lumínicas del cielo nocturno, solo vería luz, es decir un cielo iluminado tanto o más como el del día. Esta es la ilusión a la cual nos referimos. Es una ilusión vibratoria definida por la dimensión en la que habitan. La cuál está a su vez determinada por su karma evolutivo.

Aquella luz, entendida por los iniciados arcanos de su pasado, es aquella esencia inmanente a toda forma de vida, existencia y creación. Es la semilla de toda la vida. Es aquella luz, que siendo eterna e infinita, comienza ahora a ser percibida en cada manifestación. Por qué es la consciencia crística la llave a la liberación del sufrimiento en el mundo. Porque la consciencia crística es el alma, la fuente, la luz. Y el alma no conoce el sufrimiento, el engaño, la mentira o la lujuria. Es así que el alma no conoce la muerte, por ende quien alberga en sí la consciencia crística, se ha vuelto inmortal ya en consciencia y liberado de todo sufrimiento.

La luz, es la semilla de toda vida y se encuentra en todo grado de manifestación. Es por esto que la consciencia de la dualidad es inferior en entendimiento a la consciencia de la unidad, porque ciertamente todo es luz, de forma literal, cuando es vista sin el límite de su percepción. Al encender la consciencia crística, esta nos entrega la visión de lo inmortal. Siendo levantado el velo de Isis que ningún mortal ha podido levantar jamás. Porque se requiere del ojo inmortal, del cíclope espiritual, el tercer ojo, para poder vislumbrar los grandes misterios universales, ocultos por siempre, para el que solo observa la dualidad.

¿Qué se necesita para lograr la consciencia crística y un cuerpo solar?

No va tanto en el método utilizado o camino espiritual, como si en la voluntad de hierro que se tenga para alcanzarlo. Una voluntad débil con un plan maestro no sirve de nada. Mientras que pudiendo no haber plan o método alguno y si una férrea e inquebrantable voluntad, entonces el mismo método o plan terminaría siendo creado a la perfección con tal de alcanzar el objetivo deseado. En ese sentido el método es una vía y una el fín en sí mismo. Siendo la voluntad la que determina que esa vía tenga o no sentido desde la propia experiencia vivida y no desde la teoría del método trazado. El mapa no es el camino. Es la chispa de la voluntad la que enciende el fuego sagrado. Los grandes iniciadores de antaño vivieron todos complejas empresas heroicas y todos y cada uno de ellos, sin importar su objetivo plan o medio para lograrlo, todos tuvieron algo universal en común. Una férrea voluntad inquebrantable ante todo. Moises, Rama, Krishna y Jesús, por solo nombrar algunos. Su fé en Dios sumado a su voluntad en manifestar su proyecto espiritual era inconmensurable. Los constructores ancestrales de los templos tuvieron la misma voluntad por ejemplo. Fueron todos ellos iniciadores de un mundo nuevo. ¿Y que es el despertar la consciencia crística en un mundo pervertido por las fuerzas de la oscuridad, si no ser un iniciador de un nuevo mundo espiritual? ¿Y cómo poder transmitir a las gentes y plasmar en la tierra un mensaje eterno si no es a través del propio ejemplo de ser coherente? ¿No es acaso la posibilidad de ser un vivo ejemplo de la divinidad el sueño de los atlantes iluminados? ¿No es acaso el puente entre el sueño y la realidad, nuestra propia y libre voluntad de manifestarlo? ¿No es acaso nuestro libre albedrío decidir en conciencia si nos destruirnos o reformamos nuestro mundo? ¿Quien sino nosotros, podría decidir aquello? ¿Quién si no nosotros, tenemos el libre albedrío de decidir nuestro destino humano? ?¿De qué es capaz el espíritu humano cuando está consciente de sí mismo, es guiado por la inteligencia divina y tiene férrea voluntad inquebrantable para manifestar sus sueños?

La autoiniciación es el camino

Para renacer es necesario soltar el destino que deseamos vivenciar. La proyección que nos mantiene vivos y que sin embargo es una total ilusión. Solo existe en nuestra mente. Podremos renacer en el mismo cuerpo y podremos dejar fluir el manantial de luz que ya somos. Nada de lo que podamos hacer nos volverá algo más de lo que ya somos. Y en esa misma medida sagrada, el solo hecho de ser en plena libertad es la misma iluminación. Porque la iluminación refleja la paz interna y la paz es la libertad, es el amor, es lo trascendente que ya se es y que pase lo que pase, nunca se dejará de ser. El recordatorio de la inmortalidad es la canción que no cambia con las eras. Su significado es siempre el mismo. Cambian los intérpretes, los instrumentos, los lenguajes y las palabras. La canción…la canción es siempre la misma. La única, la infinita. Canción que se vuelve nueva para cada generación. Es la perfecta unión indisoluble con el cosmos. La indestructible verdad que yace en lo eterno del misterio sagrado.

La iluminación surge a la consciencia cuando esta renuncia a la búsqueda de la identificación. La renuncia total a toda identificación mental, es lo que nos permite conocer nuestra verdadera esencia, que es la esencia y la semilla de la misma fuente. Es esa la fuerza del YO SOY. Porque el YO SOY es un decreto que integra todas las fuerzas, todas las manifestaciones, todas las formas de la existencia en uno mismo, que es a su vez, reflejo de todo lo que es, ha sido y será. Es el quiebre del espejo de la ilusión. El YO SOY transforma la creencia de la separación. Creencia que origina prácticamente todo el sufrimiento, porque genera el deseo de posesión y de identificación con aquello que se ignora que ya se es. Nuestra época es el renacimiento en esencia primigenia. Una edad blanca está siendo parida por la humanidad. ¿Estamos preparados para recibirla? Muchos son los seres humanos que estarán por última vez caminando por este planeta. Vienen con todos sus dones, con todos sus regalos. ¿Sabremos escucharlos? ¿Lograremos reconocer a los genuinos de los charlatanes? ¿Sabemos reconocer nuestra propia mente acaso? La iniciación se puede realizar meditando, cambiando los hábitos y estando en constante contacto con las fuerzas de la naturaleza. Así surge la claridad de la guía interna, que ya está en todos y todas. A nadie se le niega lo que ya se es, no es simplemente posible. No existen privilegios ni especiales en la espiritualidad. La espiritualidad yace en cada esencia de cada átomo. Todo es vibración y los seres humanos formamos parte de esa vibración. Hemos olvidado nuestro poder y nuestra memoria, que es fuente de nuestro eterno conocimiento galáctico. La iniciación es el camino. De todo lo que es posible de hacer o dejar de hacer, la práctica de la meditación, insisto, es la vía suprema, independiente a todo conocimiento científico de los beneficios que esta trae al cuerpo o cerebro. Independiente a lo que digan las tradiciones místicas también. Medita y sabrás lo de lo que hablo. Descargate psíquicamente para que tu meditación surja de mejor forma en ti. Esto puedes hacerlo trotando y cambiando tu alimentación. Asi gradualmente la fuerza de tu meditación aumentará. Soy claro en esto porque es sencillo de hacer y no requiere de mayor esfuerzo. Sugiero partir de a poco meditando. De una práctica de 5 minutos al inicio hasta ir soltando totalmente el tiempo reloj y meditar cuanto se desee. Sin ser esto una regla absoluta, entre los 20 a 30 minutos, recién se genera un estado de mayor profundidad y ya en los 45 minutos se alcanzan niveles de trance iniciales. En todo el transcurso de la meditación y sin importar la cantidad de tiempo, la asistencia de los guías, si se les llama, está presente y sus indicaciones a seguir son claves para poder lograr el efecto de relajación y suprema consciencia.

La meditación es capaz de transformar hasta la consciencia más herida y maligna en el universo. Es la gran arma con la que cuenta la luz. Porque desde el silencio mental surge la profunda fuerza universal. Se adquiere concentración y toda la energía vital, que es a su vez fuente de infinita energía, es posible de proyectar por la mente que ahora se encuentra a su vez totalmente concentrada en un solo foco, fractalizando y transformando el tiempo y el espacio. Remoldeando todo el campo akáshico, volviendo al campo toroidal personal un centro gravitatorio de suprema fuerza proyectiva mental. La energía psíquica aumenta a niveles inconmensurables, donde distintas fases de manifestación son posibles de distinguir aquí. Siendo la manifestación y la materialización del pensamiento las más notorias en sus fases últimas, no siendo las únicas a existir. Estás dos últimas fases las describo en detalle en el mapa de ruta del aumento de la energía vital. Donde la primera es la sanación, la segunda la neutralización, la tercera la manifestación y la cuarta la materialización.

Es posible llegar a niveles de sincronización acústica con el medio ambiente de forma totalmente inconsciente, donde en plena práctica de meditación por ejemplo, podrías soltar un bramido similar toser con más fuerza, donde de forma precisa y sincrónica, simultáneamente los perros de toda el área cercana y lejana, comienzan a simultáneamente a ladrar. Luego tú, pasado unos segundos, poder hacer otro sonido sutil con la voz, a modo de acomodar tu vibrato y todos los perros ahora silenciarse, como por arte de magia. Esto es la materialización a la cual me refiero. Que cuando es inconsciente como el ejemplo dado, entonces hablamos de una sincronicidad entre lo consciente y lo inconsciente. Y cuando eres consciente, entonces es una materialización consciente, algo que has decidido proyectar con la fuerza de tu pensamiento. Para lo cual a su vez requieres de una alta concentración, que te da la meditación, y una alta energía vital, que te dan tus prácticas conscientes. Es altamente probable, según todas las voces del pasado y las causas del presente, que vivamos una era de alta confusión en todo orden de cosas. Aquella confusión cuando haya llegado a su punto culmine, y lo sabremos porque no sabremos distinguir la verdad de lo falso, será entonces el momento donde estemos cerca del nuevo amanecer. Porque la falsa verdad surgirá antes del amanecer. Se nos dice que una gran edad dorada o blanca, nace luego de una gran confusión. El llamado de los guías del cielo, es a no dejarnos intimidar y recordar que somos almas eternas. Que nosotros mismos somos nuestra propia búsqueda. Es decir, somos lo que buscamos. No hay algo que tengamos que hacer tampoco aclaran, para ser lo que ya somos en esencia. Y que sumado a todo ello, si es importante que nos concentremos en nuestra purificación y que no nos dejemos amedrentar por la maldad, que sí es real y dará sus últimos arrebatos antes de que salga totalmente de la faz de la tierra. En este punto hacen referencia, según mi interpretación, a una vibración similar a un acuerdo entiendo establecido entre razas, que una vez llegue el punto de ebullición evolutiva, aquellas razas y aquellas vibraciones sembradas por esos acuerdos malignos, toda maldad irá gradualmente desapareciendo de la tierra. Esto que nos parece una total utopía desde nuestra cotidianidad, es de hecho a lo que apunta el plan evolutivo kármico de la tierra. No a seguir viviendo en dualidad. Esto es a su vez, en reiteradas ocasiones enfatizado, que no necesitamos hacer nada para que suceda. Puede sonar a veces contradictorio, sin embargo al comprender todo el mensaje nos damos cuenta que es bastante directo y claro. Por que se nos dice que la evolución de la tierra y la consciencia humana es fruto del aumento de energía vital que al parecer proviene del contacto con el campo magnético solar dada la nueva posición de la tierra respecto al Sol, lo cual es fruto de un ciclo galáctico de 13 mil y 26 mil años. Lo que precisamente marcan los templos e indican las profecías ancestrales. Este contacto con el campo electromagnético del Sol, hace que todo aumente de vibración en la tierra, y nuestras conciencias también. Y todo este proceso que podría ser amplia y exhaustivamente descrito, en síntesis no es posible de evitar por nuestras voluntades humanas. Es independiente a nuestro libre albedrío. Sin embargo, en paralelo, podemos hacernos cargo de nuestro propio karma, de nuestra propia ascensión y así poder vivir armónicamente el aumento de vibración que está ocurriendo en el planeta tierra Entonces nos recalcan la importancia de purificar y aumentar de vibración el cuerpo y la mente. Desde donde irán surgiendo las claves y las sanaciones para cada uno y cada una, en su justa medida evolutiva para cada quien. Sus palabras son: “son esos los vehículos de trascendencia de todo mal en la tierra, desde donde cada uno puede hacer su trabajo espiritual.” Refiriéndose al trabajo de los 4 cuerpos inferiores, la mente, la emoción, el cuerpo y el espíritu.

La purificación suprema y estable es lo que nos permitirá re-equilibrar sus campos energéticos y re-sincronizarse con el corazón de la tierra. Toda creencia interna cambiará. Se nos presentarán verdades aparentes que sin embargo no lo serán. Estamos recién comenzando el proceso ascensional si lo vemos con una perspectiva de largo plazo. Es clave mantenernos puros y equilibrados, fuertes y con el ánimo en alto en todo momento. Aplicando todo lo que sabemos que funciona en nuestro beneficio y evitando todo lo que nos daña, estaremos dando grandes pasos hacia la transformación de nuestros karmas negativos. Si ponemos el foco en la repetición de las buenas prácticas entonces estaremos navegando en líneas de tiempo dhármicas. La repetición a modo de práctica consciente será necesaria hasta que logremos crear un hábito que funcione de forma inconsciente y rutinaria en nosotros. La luz violeta es de inconmensurable poder, la podemos utilizar en todo momento y siempre tendremos la claridad esperada. Desde las altas esferas no saben, al igual que nuestro inconsciente colectivo tampoco, lo que verdaderamente sucederá a futuro en nuestro planeta tierra. Porque son nuestras propias decisiones colectivas las que van tejiendo según la coherencia de nuestro libre albedrío en el presente, integrado a nuestra causa y efecto ancestral, nuestro propio destino kármico. La niebla si bien está presente, somos la luz en las tinieblas. Un tiempo similar se vivía antiguamente en la tierra y hoy repetimos ese momento sincrónico en el tiempo. Es preciso que renunciemos a la idea de ser que nuestra época nos presenta, porque ese ideal de ser humano no se corresponde con la vibración de lo que se está manifestando desde las altas esferas. El conflicto está surgiendo en las conciencias porque no estamos renunciando a nuestras ideas preconcebidas de lo que creímos que serían nuestras vidas. Nos hablaron de un mundo que no ocurrirá y me refiero al trabajo de las fuerzas de la oscuridad. Somos almas eternas, no viejas, es importante recordarlo siempre. Todos y sin excepción somos especiales, únicos, eternos y la esencia misma de la fuente.Es la meditación lo que se nos presenta en la vía de mayor asención. No hay tal cosa de mejores o peores en el plan divino. Si nos hacemos cargo de nuestro propio karma, estaremos ayudando a todo el karma familiar y planetario. El llamado es a no distraerse de la práctica ascensional y honrar nuestra divina presencia en todo momento. El agradecimiento nos conduce a nuestra liberación y a la posibilidad de poder vivir en paz.

El camino continúa

Únete a la comunidad y practica con nosotros.

Entrar a Camino Blanco
NAYATu guía de Camino Blanco
Hola, soy NAYA ❀ la voz de Camino Blanco. Estoy para acompañarte: pregúntame sobre las enseñanzas, los videos, los libros, las formaciones, el desafío de escritura… lo que sientas. ¿Conversamos?