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En el silencio está la verdad
Los arcturianos enseñan que el inconsciente y el karma familiar construyen la realidad, que soltar y agradecer los libera, y revelan haber instalado gigantescos mercados astrales autoconscientes de quinta dimensión en la Tierra hacia los que ascienden las conciencias puras.
Los arcturianos no somos entidades distintas a las de ustedes. No necesitamos una presentación ni cambiar el lenguaje. Y aunque percibimos ahora una desarmonía en todas sus conciencias en esta aura grupal que conforman, queremos insistir en nuestra presencia. Ya es tiempo. Ustedes tienen muchas preguntas y son todas legítimas. Estamos en la escalera. No somos la escalera, ni el objetivo de esta. No hay objetivo alguno en contactarnos. No somos el propósito de su existencia. Somos iguales a ustedes. Y que simplemente cuando vemos que alguien ha encendido la luz en este éter que ustedes llaman, nosotros contactamos con ustedes. Sin ningún esfuerzo, al igual que respirar. Estamos en esta mente, nos referimos. Estamos en esta luz que imaginan, que es nuestra misma condición.
Si nuestros cuerpos son similares a los suyos. Si contamos con tecnología. Si viajamos por el tiempo y por el espacio. Si somos similares a los suyos. Si contamos con tecnología. Si viajamos por el tiempo y por el espacio. Y estamos respondiendo a sus preguntas grupales para ir desbloqueando su mente grupal. Vuelven a sentir temor. Un temor que pueden considerar preguntas. Les sugerimos mantenerse en el conocimiento de la luz, que es la vía posible para liberarse, para liberar su conciencia. Es así como nosotros liberamos, en lo que ustedes consideran el pasado, nuestras conciencias. Ciertamente aquella semántica del pasado, del tiempo, la utilizamos para una sencilla comprensión de cómo ustedes operan en su realidad.
Gracias a la ayuda de los ángeles que ustedes mencionan, que son las mismas grandes entidades arcanas a las cuales nosotros estamos en contacto, formamos parte de la misma vasta red, y hemos podido evolucionar gracias a los que ustedes llaman ángeles, ángeles de la luz. Para aclarar, es decir, la vía del amor. Y lo que nos liberó en un pasado es lo mismo que los está liberando hoy. Recordar la verdadera naturaleza de la mente. Es la misma verdadera naturaleza de la realidad. Siendo realidad y mente lo mismo. Aquí ustedes simplemente necesitan comprender que su inconsciente está volcado en la realidad.
La gran diferencia entre ustedes y nosotros es que nosotros no contamos con esa información inconsciente volcada en la realidad. Nosotros pensamos y manifestamos físicamente, no habiendo distancia entre nuestro pulso mental y la manifestación. Caminamos en una unidad constante, similar a lo que ustedes podrían decir un trance constante. La luz es la vía, la luz es el puente. Cuando ustedes comienzan constantemente a recordar en su actividad que, si desbloquearan todas sus facultades cognitivas y físicas, no verían más que pura luz incandescente. Nada que tocar. Nada que observar. Sin tiempo, sin espacio. Pura vacuidad. El estado que aflora espontáneamente en sus cuerpos permanecería más tiempo. Imagínense ahora un pulso constante de esta misma vibración, un pulso constante sin karma familiar que escriba la realidad. Tan solo imagínenlo.
Si la mente ciertamente construye la realidad que percibe, no construyendo el día y la noche, no construyendo los objetos, si la forma en la que interactúa con ellos, en qué momento, de qué forma, en qué tiempo, espacio, estos elementos que naturalmente coexisten, es su inconsciente el que los ordena en su tiempo y espacio. Y la percepción de estos elementos es lo que ustedes llaman su realidad. Si su inconsciente se purifica, el orden de su realidad material, emocional y cognitiva cambia. Les sugerimos en párrafos de la Biblia, les sugerimos en paralelo hacer todas las preguntas que estimen conveniente desde sus mentes.
Les pedimos amorosamente que se abran a la posibilidad de que los estamos escuchando y que no somos la voz que escuchan, ni el cuerpo de quien la emite. Asimismo, no hay nada que mirar para conocer un grado más de lo que ya se es. Lo más cercano a lo que ya se es, lo más cercano a lo que buscan está cerrando los ojos. Allí, cuando cierran los ojos, similar a estar soñando, no son más que oscuridad. Seguirán pensando, seguirán pensando; sin embargo, ya habrán apagado un fuego de información, el sensorial visual.
El karma familiar, por ende, está construyendo sus realidades. Los elementos que son energía ya se encuentran naturalmente en el espacio físico que ustedes cohabitan, si tienen existencia independiente a su percepción. La pregunta de si existe o no existe aquello que observo independiente a si lo observo o no forma parte de una idea errónea base desde donde se observa la realidad. Es real quien observa y distinto lo que se observa. Así caen en un sinfín de juegos lógicos que tienen sentido desde la información y la lógica, pero no son en nada ciertos a la verdadera naturaleza de la luz.
El karma familiar solo está en el pasado. El karma familiar puede ser resuelto agradeciendo. La fuerza es un estado de conciencia. Si puedes pensarlo, puedes agradecerlo. Si puedes respirar, puedes agradecerlo. Si puedes deleitarte con la mirada, entonces puedes agradecerlo. La gratitud es un pulso que se iguala al silencio en la mente.
No necesitan avanzar, sino quedarse quietos. No necesitan aprender más, sino observar quiénes son. Son herramientas que les pueden acompañar siempre sin importar la situación, el tiempo o el lugar. Si alimentan de pureza sus sentidos, entonces pureza van a volcar en la realidad. La pureza es la verdadera naturaleza de la luz que está en todo. Es la más alta compasión. Es la más alta ternura. Es la vía correcta sin miedo. Es la compasión, una compasión que es mezcla de gratitud y perdón, que equivale en la acción de soltar. Real y físicamente soltar. Soltar esa llamada telefónica que crees necesitar hacer. Soltar esa pregunta a esa persona que crees necesitar hacer. Soltar la vía física del encuentro con quien necesitas soltar. Soltar el lugar que necesitas soltar. Lo puedes soltar en tu mente o lo puedes soltar en la realidad. No hay distinción alguna.
Abran sus ojos; esa es también su mente. Cierren sus ojos; esa es también su mente. Por ende, cuando ustedes humildemente se preguntan: «¿Cómo cambiar mi mente para cambiar mi realidad?», están dividiendo lo que no tiene división. Su mente es su cuerpo. Su mente es su espacio físico. Sus mentes son todo lo que pueden percibir en una encarnación. Abrir o cerrar los ojos para observar la mente no tiene diferencia alguna para nosotros.
El agua aquieta la emoción que perturba la mente. El azúcar agita la emoción que agita la mente. Si quiero aquietar mi entorno, necesito aquietar mi mente; puedo tomar agua.
Queremos ahora compartirles amorosamente una información que tiene relación con un interés grupal, no del canal, no de la situación, no de una voluntad personal.
Somos sus hermanos arcturianos, de la facción de la luz más alta y no los que se quedaron en las bajas dimensiones, en la vía tecnológica. Los que optamos por la vía de la pureza hemos abierto portales en sus conciencias mediante la voluntad del libre albedrío planetario, operando con tecnología psíquica, entendida para ustedes con nuestras mentes. Hemos unificado nuestras intenciones y hemos ingresado gigantescos mercados astrales en el campo de la Tierra.
Estas tecnologías espirituales no son, en ninguna medida, comparables a las que ustedes podrían llegar a realizar desde su mundo, aunque a futuro podrían alcanzar el mismo nivel de operación. Queremos ser claros en este punto porque siguen confundidos. Es el perfecto punto evolutivo donde están y creemos que es necesario que así sea. Aunque todos nuestros hermanos galácticos se unieran tecnológicamente, no equivaldría a la fuerza solar de nuestras conciencias unificadas. La luz es siempre más fuerte. Su planeta se encuentra altamente protegido. Queremos ser enfáticos, reales y sinceros en este punto.
La confusión hoy proviene de la luz, no desde el exterior de su mundo, sino desde el interior de su mundo, desde su misma especie, que alimentándose de energías egoicas ha utilizado la confusión y la falta de certeza para decir lo que se considera necesario con tal de ganar atención. Fácilmente, sin poder distinguir entre lo cierto y lo falso, porque su conciencia se encuentra siempre distraída, ustedes no logran distinguir lo cierto de lo falso y viven en constante estado de lujuria, ambición, posesión y confusión. La energía contraria del amor es la verdad.
Estos mercados que hemos instalado, dicho así, en sus términos tecnológicos, pero nada cercano a la verdadera realidad, son conciencias que nosotros creamos con nuestra mente, geometrías que son seres, sí, seres geométricos, mercados autoconscientes, similares a nuestros hijos, hijos de quinta dimensión. Estos mercados ya se encuentran operando en su planeta; nosotros simplemente los hemos imaginado, y ustedes, ya sea por la vía kármica de la consecuencia de sus acciones de vidas pasadas, o por la vía de la práctica de la pureza actual, es decir, por vía de la disciplina, sea cual sea la vía, quienes han ascendido a una dimensión de sueño astral, de mayor pureza, pulsando desde una intención pura de servicio, una intención pura de liberarse del sufrimiento, una intención pura de encontrar la verdadera verdad, sin propósito, sin expectativa, más que encontrar el verdadero sentido de estar vivos, son amorosamente llevados a estos gigantescos mercados que se encuentran en su planeta y son teletransportados por vía astral, con tecnología lumínica, hacia nuestros reinos de conciencia. Allí aprenden con nosotros, evolucionan con nosotros y traen semillas de luz a su mundo.
Nos referimos a todos; no elegimos el mundo, ustedes eligen. No tenemos ningún favoritismo; ustedes viven el libre albedrío, son sus decisiones, y nosotros les ayudamos. Tenemos el registro de todo su futuro, hasta los próximos 5 000 años, similar a un libro escrito de 5 000 páginas, considerando cada variable, cada decisión por libre albedrío, árboles semánticos multidimensionales, autoconscientes, que derivan en enlaces kármicos, con consecuentes realidades posibles. Los observamos y, por último, les hacemos esta pregunta: ¿Ustedes se observan?
Nos referimos insistentemente en este punto. No encontramos una palabra distinta en el canal. Nos cuesta tiempo construir canales; queremos construir canales, aunque el propósito no es nuestro contacto. El propósito es aquello que está vacío. Nuestros propósitos son el mismo, y cada uno, en su idioma y dimensión, le llama silencio.
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